Hace unos 14 años vino por primera vez a este país, como mochilero, y se ha quedado para intentar comerciar aquí y en el extranjero el café salvadoreño. Ben es también aficionado al taekwondo.

¿Cuál ha sido su mayor aventura?

Mochilear a los 20 años, sin hablar nada de español, para descubrir Latinoamérica en la búsqueda de una vida diferente a la de Canadá. En el viaje, enfrenté el huracán Mitch para salvar mi vida en Belice. Meses después estaba en El Salvador.

¿De qué se arrepiente?

De no haber tenido dinero para poder llevar a cabo mi carrera deportista. Desde los 15 años practico taekwondo.

¿Qué más le ha dolido en la vida?

La muerte de mi hermano. Se murió de cáncer a los 29 años de edad. Yo apena cumplía los 20. Es un sentimiento de impotencia el ver a alguien que uno ama morir a fuego bajo.

¿Qué aparato le gustaría que inventaran?

Un filtro oral que impediría a la gente mentir.

¿Cuál parte de su cuerpo le gusta más?

Mis ojos.

¿Qué hace a una persona buena y qué a una mala?

Doy mi amistad a las buenas. Ignoro a las malas.

¿Cuál es el motivo de su último desvelo?

Hace un par de días, cuatro botellas de vino con un buen amigo cafetalero alrededor de un buen raclette. ¡Delicioso!