El Salvador - Agosto 23, 2017

LPG Radio

Clasificados

“La tregua fue una estrategia, una respuesta no ortodoxa”

Judicial
  • El Salvador
  • / Judicial

Este día cumple un año al frente del Ministerio de Seguridad. Su principal logro, dice, es la reducción de homicidios. Ahora lo reconoce: la tregua entre pandillas fue parte de sus tácticas.

22 de Noviembre de 2012 a la(s) 6:0 / Por Ricardo Flores y César Castro Fagoaga

A l ministro le cuesta decirlo con todas sus letras, pero en sus palabras se deja entrever que la tregua entre pandillas, iniciada el 8 de marzo, ha sido una idea suya. A un año de haber tomado las riendas del Ministerio de Seguridad, Munguía Payés enarbola como suyo el drástico descenso en los homicidios. El siguiente paso, asegura, son las extorsiones, y anuncia que en los próximos días habrá noticias.

¿Qué nota pondría a su primer año de gestión?

Uno no se puede calificar. Lo que sí te puedo decir es que he cumplido con las metas que me tracé. Me comprometí a disminuir al menos el 30% de los homicidios en el país, esa promesa la hice desde el primer día que asumí la cartera de Justicia y Seguridad. Si vamos a hacer una evaluación por las metas, estas las hemos sobrepasado. Si consideramos como parámetro el principio del año, considerando los meses de enero y febrero donde no habíamos desarrollado nuestros planes a plenitud, las estadísticas dicen que hemos disminuido un 39% los homicidios en el país; pero si medimos a partir del mes de marzo, cuando comenzamos a implementar todos nuestros planes, y comenzamos a implementar también la tregua, hemos tenido más del 60% de disminución de los homicidios en el país. No quiero ser yo arrogante y autocalificarme, dejo a que la población tenga su opinión y me califique.

¿La reducción de los homicidios hubiera sido posible sin la tregua entre pandillas?

Sí, pero seguramente no en la medida que lo estamos desarrollado. No con los resultados que estamos teniendo en este momento. Creo que la tregua entre las pandillas ha marcado el inicio de un proceso de disminución de violencia y ha impactado sensiblemente en la disminución de los homicidios. Pero si por otro lado comenzamos a analizar la gran operatividad que le hemos dado a la PNC, a través del fortalecimiento de subdirecciones claves como la Subdirección de Investigaciones, donde hemos fortalecido la parte investigativa, hemos incrementado la unidad antiextorsión y luego la creación de la unidad antipandillas, y los resultados cuantitativos de captura de la PNC, que hasta la fecha, y desde principio de año, hemos capturado más de 45,000 delincuentes, nos damos cuenta de que la tregua ha impactado sensiblemente. Estos otros elementos, poniéndolos juntos, son los que han logrado los resultados exitosos que estamos teniendo en este momento. Aislemos la tregua y dejémosla por sí sola y no consideremos la operatividad de la PNC. ¿Creen que la tregua hubiera sido capaz de disminuir los homicidios? No. Es la combinación, es la armonía de todos estos elementos los que al final han impactado.

Hagamos lo contrario, aislemos la operatividad policial. En Panchimalco (al inicio de la gestión del ministro) hubo un despliegue de más de 150 elementos, unidades élite como el GRP y la UTO. Con esa operatividad policial, un año después, se siguen reportando homicidios. La tregua no funciona ahí.

¿Qué es lo que está sucediendo en Panchimalco? Primero veamos quiénes son las personas que están muriendo. Son personas que sentimos mucho que mueran, pero son personas que han estado relacionadas con las pandillas. Todos los muertos que hemos tenido en Panchimalco tienen relación con las pandillas, porque hay un fenómeno que se está dando allí donde tenemos dos pandillas rivales, donde de alguna manera estaban tratando de respetar el ámbito de la tregua pero también hay enemistades históricas entre familias y hay estructuras pandilleriles que forman parte de esas familias. Por eso hemos tenido un resurgimiento de la violencia en Panchimalco.

Pero regresando al tema de la tregua, es muy difícil para las autoridades de Seguridad Pública controlar una guerra, ya sea una guerra social o una guerra entre pandillas. Es muy difícil controlarla a pura represión, por eso nosotros hemos ideado otros mecanismos.

Querer controlar actividades de violencia en medio de una guerra con las leyes comunes no te da resultado, tienes que hacer una combinación. Por ejemplo, si las dos pandillas rompen la tregua y deciden eliminarse unas con otras, no hay forma legal en el marco de nuestro Estado de Derecho que nos dé una solución a este problema de la violencia.

Dijo que si separa la tregua es muy difícil lograr la disminución de homicidios; sin embargo, usted se comprometió a reducir un 30%, que en ese entonces era una meta casi inalcanzable. Si en su mente no estaba la tregua, ¿cómo es que se comprometió?

No he dicho que en mi mente no estaba la tregua.

¿Ya pensaba entonces en una tregua?

Pensaba en que para disminuir la violencia en el país había que controlar la pandilla y la guerra entre las pandillas. Para controlar esa guerra había que detenerla y no la podíamos detener solamente con las medidas represivas.

Pero su discurso al llegar al cargo fue diferente: combate frontal, capturas...

No, no, no fíjate que cuando a mí me preguntaron que si iba a utilizar la mano dura, la mano blanda o la mano extendida yo les dije que este tema lo íbamos a tratar con inteligencia y mucha gente tuvo la duda de que si hablamos de inteligencia, de información procesada o usando la cabeza. Yo me refería a que íbamos a resolver este problema usando la cabeza, porque yo tenía claro que el problema de la violencia en el país también tenía raíces de carácter social.

¿Está de acuerdo con la siguiente afirmación: “Panchimalco ejemplifica que la reducción de homicidios no hubiera sido posible sin la tregua”?

Claro que sí. La tregua ha impactado, si no hubiéramos detenido nosotros la guerra entre las pandillas, en esta forma imperfecta que lo hemos hecho, iba a ser mucho más difícil para las autoridades controlarla porque la motivación de la violencia no era solo de delinquir, sino en destruir el adversario. Era necesario el tema de la tregua para poder avanzar también.

Mencionaba que era necesario un enfoque integral para combatir la violencia. Sin embargo, desde la tregua, el elemento que se ha quedado al margen es la reforma legal, algo que usted dio por llamar un “subsistema legal” (para combatir a las pandillas). Pareciera que eso ahora no es tan importante.

Sí es importante, porque nosotros no podemos poner los huevos en una sola canasta. Nosotros estamos trabajando vehementemente con esta estrategia, pero si eso no funciona tenemos que escalar a otros niveles.

¿Lo ha dejado aparcado?

Hemos estudiado algunas reformas legales que nos pudieran servir si las medidas que estamos desarrollando en este momento no dieran resultado. Eso también nos sirvió como disuasión, así como cuando yo dije musculatura. Musculatura no significa más policía, sino más inteligencia, involucrar a más actores. Eso está dando resultado. No tenemos en este momento por qué renunciar y pensar en otras cosas diferentes a lo que estamos haciendo en este momento.

Si la tregua ya estaba en su mente cuando asumió el cargo, ¿por qué no se dijo? ¿Por qué se habló únicamente de represión?

Eso es lo que la gente entendió. Por ejemplo, cuando yo dije musculatura alguna gente creyó que yo hablaba solo de represión. Si no hubiéramos creído nosotros en esto, si no fuera parte de una estrategia, sencillamente no los hubiéramos apoyado. Se tuvo que tomar decisiones audaces ya arriesgadas en el marco de todo este proceso.

¿Cuáles?

Mover a líderes de pandillas del centro de máxima seguridad hacia otros centros penales, y si con ese movimiento en vez de disminuir la violencia hubiera aumentado nos hubieran cortado la cabeza.

Pero no se explicó, en su momento, el motivo del movimiento. Hubo autoridades que incluso lo negaron.

¿Pero es que para qué lo íbamos a decir? Si hubiera hecho una consulta de que íbamos a hacer ese movimiento la gente me hubiera dicho que no, porque están encolerizados por el grado de violencia con que las pandillas se han manifestado. Hoy la gente comienza a entender este proceso. Lo que nos salvó a nosotros fue que las medidas dieron resultados y los homicidios comenzaron a caer después de esto. Obviamente no podemos revelar todo, no podemos revelar las estrategias. Si anuncias las estrategias pueda ser que ni siquiera las puedas desarrollar. El ministro se juega su pellejo en el marco de todo el trabajo que estamos haciendo. El día que hicimos el movimiento en centros penales, un montón de gente nos cuestionó y te digo si no hubiéramos tenido resultados este ministro ya no estuviera acá. Por inepto, por errático, por cualquier cosa.

¿Fue una jugada calculada?

Fue una jugada calculada, no nos vamos tirar a una piscina vacía.

¿La tregua fue idea suya?

La tregua fue una estrategia, fue una respuesta a un problema y fue una respuesta no ortodoxa.

¿Cuándo se le ocurrió, ministro? ¿Cuando estaba como ministro de Defensa o ya en el cargo como ministro de Justicia?

Lo que quieres que te diga es si fue idea mía.

Se lo acabo de preguntar y me ha dicho que sí.

Lo que te estoy diciendo es que forma parte de una gran estrategia.

Le pregunté si fue idea suya por la transparencia que usted también ha mencionado.

Lo que yo te quiero decir es que nosotros estábamos conscientes de que para poder impactar la disminución de los homicidios teníamos que en algún momento detener la guerra entre las pandillas. Eso siempre lo tuvimos claro. Ahora también quiero decir que esa estrategia nosotros no la podíamos desarrollar, teníamos que generar los espacios para que otros lo hicieran y quizá esa es la parte más importante de lo que hemos hecho nosotros.

Entenderíamos que fue una estrategia del ministerio o suya y para eso se buscó un interlocutor posteriormente...

Tú lo dices, no lo he dicho yo. Hay cosas de este proceso que se van a saber un poco más adelante, todavía hay cosas que tienen que decirse en su momento.

¿Por qué no reconocerlo, ministro, si al final la cosa le ha salido bien?

No es de reconocerlo o no, yo soy un hombre bastante pragmático. A mí lo que me interesa son los resultados y el compromiso que tenía con la población salvadoreña y desde esa perspectiva estoy satisfecho de que nuestro gobierno se haya mostrado facilitador para que las cosas caminen.

¿Participó en las reuniones con los cabecillas de pandillas?

No, nunca.

¿Y representantes del Ministerio de Seguridad?

Nunca.

¿Esas reuniones se siguen desarrollando?

Se siguen desarrollando, pero ningún funcionario público ha participado en esas reuniones. Ni siquiera el director de Centros Penales.

¿Se han otorgado permisos para que cabecillas de pandillas salgan a reunirse fuera de las cárceles?

No, fuera de las cárceles no, pero sí hemos tenido la posibilidad de que algunos que están afuera se reúnan con la gente de las cárceles.

Hemos tenido conocimiento que algunos cabecillas han estado saliendo del centro penal de Ciudad Barrios.

No, eso es totalmente negativo.

¿Qué ha pasado entonces?

Ellos tienen derecho a recibir visitas, parientes, amigos que forman parte de alguna estructura, pero eso no significa que los vamos a capturar.

Si nosotros les negamos la comunicación de adentro hacia afuera y esa comunicación sirve para apuntalar la tregua, lo lógico sería que no pongamos obstáculos para que la gente de la calle los llegue a visitar y se hable sobre estos temas.

Concretamente, ¿han permitido que pandilleros externos se reúnan con los internos?

No concretamente, sino que ya el sistema les da esa posibilidad. No hay forma legal que nosotros podamos impedirlo. En este proceso han llegado a visitarlos.

¿Cuál es el siguiente paso después de esta tregua? ¿Pedirle a las pandillas que dejen de extorsionar?

Hay cosas que se van a dar en su debido momento. Dentro de unos días tengo entendido que se va a revelar otro paso importante en este proceso. Otra etapa diferente a lo que hemos visto hasta el momento. Hemos visto intervención de organismos internacionales, entrega de armas, no muerte de motoristas y cobradores, no muertes de estudiantes en el interior de centros escolares, hemos tenido una disminución de las extorsiones no tan significativa, entre el 10% y el 18%. Viene otra fase que yo no la puedo revelar en este momento, pero que en los próximos 15 o 20 días se va a dar a conocer y va a ser importante para darle continuidad y consistencia a este proceso que hemos iniciado.

¿Usted cree que las pandillas estén preparadas para dejar de extorsionar?

Creo que las pandillas, en su mayoría, están viviendo de las extorsiones y en la medida que se vayan abriendo oportunidades para los jóvenes se abren también oportunidades de que ellos se vayan retirando de las extorsiones. Nunca voy a justificar que alguien tiene que delinquir solamente porque tiene necesidades y no las puede satisfacer. Pero hay que entender qué sucede en un hogar cuando son las 4 de la tarde y ningún miembro de la familia tiene trabajo ni comida. Muchos de estos jóvenes que se han encontrado en esta circunstancia se involucran en actividades delictivas y una organización que ya está allí es la pandilla y terminan ingresando a ella. En la medida en que nosotros generemos oportunidades para los jóvenes, las pandillas van a ser menos atractivas para ellos y se pudieran ir retirando de las actividades criminales como las extorsiones.

Esa justificación de que extorsionan porque son pobres y sin oportunidades de trabajo... ¿Qué le diría a una familia que también es pobre y que vive en zonas de pandillas y no extorsiona?

Pues sí, imagínate qué va a hacer una persona que se dedica a la rebusca y en esa rebusca no le cae nada. Se va a morir de hambre.

Siempre es opción no delinquir.

Sí, yo felicito a los que han tomado la opción de no delinquir y los que están delinquiendo saben que se van a enfrentar conmigo; no obstante, yo entiendo las raíces del problema.

En el caso de las extorsiones, las pandillas han evolucionado mucho y pareciera que no es tan fácil que dejen de extorsionar.

Sí, pero como fue posible disminuir los homicidios, tampoco es imposible disminuir las extorsiones. A pura Policía y Fiscalía, con el apoyo de la Fuerza Armada, hemos podido bajar las extorsiones entre un 15% y un 18%, pero de ahí nos va a costar a menos que entremos en la dinámica de la tregua y en el alejamiento de las pandillas de la actividad criminal.

La extorsión es la principal forma de vida de las pandillas, a diferencia de lo que otros puedan pensar que es el narcotráfico. Yo estoy convencido de que en la medida que haya oportunidades en los barrios pobres, es una ventana que estamos abriendo para que estos jóvenes se vayan saliendo.

¿Qué tipo de oportunidades?

Oportunidades de trabajo: hay que preparar a los jóvenes, hay que capacitarlos para que puedan acceder al trabajo y llevar a las comunidades fuentes de trabajo.

¿Usted le diera trabajo a un pandillero?

En las actuales circunstancias no es fácil hacerlo, pero estamos generando las condiciones para que ellos, en grupo, puedan trabajar en determinados lugares. Si un pandillero hubiera pasado un proceso de rehabilitación y yo estuviera seguro de que él ha cambiado, le diera trabajo.

El director de Centros Penales dice que los pandilleros son los menos proactivos a incluirse en programas laborales como las granjas penitenciarias...

Nosotros hemos tenido señales diferentes, pero lo que pasa es que hemos fallado en la rehabilitación que la ley nos obliga a desarrollar en el interior de los centros penales, pero estamos conscientes de eso y algunas de las medidas de impacto que vamos a desarrollar van en esa dirección.

Ministro, su compromiso fue reducir un 30% los homicidios. ¿A qué se va a comprometer en este segundo año de gestión?

Mi siguiente promesa es seguir reduciendo los homicidios, pero hoy le estamos poniendo bastante atención a las extorsiones y el narcotráfico. También tenemos un compromiso de disminuir los robos en autobuses.

¿Cuál es el compromiso concreto en el caso de las extorsiones?

La meta la voy a dar a conocer un poco más adelante, los temas van a estar por ahí. Un compromiso al cual no renunciamos es a seguir disminuyendo los homicidios en el país. Yo esperaría que en el próximo año estar con un promedio de tres a cuatro homicidios al día (el promedio actual es 5.3).

¿Se podría comprometer con una meta concreta en el caso de las extorsiones y el narcotráfico?

Lo estoy evaluando, estamos cruzando algunas variables para determinar la meta concreta que queremos poner.

“Hoy la gente comienza a entender este proceso. Lo que nos salvó fue que las medidas dieron resultados y los homicidios comenzaron a caer.” “No quiero ser yo arrogante y autocalificarme dejo a que la población tenga su opinión y me califique.” “Un compromiso al cual no renunciamos es a seguir disminuyendo los homicidios en el país. Yo esperaría que en el próximo año estar con un promedio de tres a cuatro homicidios al día.” “Viene otra fase que yo no la puedo revelar en este momento... va a ser importante para darle continuidad y consistencia a este proceso que hemos iniciado.”
Más de tu interés
Desde El Economista
Anuncios clasificados

Estimados lectores

LA PRENSA GRÁFICA mantiene la disposición de dejar sus canales de comunicación abiertos para la libre expresión de nuestras audiencias sobre cualquier tema publicado en nuestras plataformas digitales. Sin embargo, hemos leído comentarios ofensivos así como discusiones bastante negativas que contradicen el sentido de la libre expresión.

Les invitamos a hacer buen uso de este espacio generando discusiones sanas y con respeto, ya que al detectar ofensas o calumnias nos vemos en la obligación de borrar los mensajes.