Operativo. La División de Investigaciones de la PNC detuvo ayer a 13 personas ligadas a Herrera. Las capturas seguirán este día.

Hace cinco años a Roberto Herrera, alias “el Burro”, se acercaron personas que dijeron ser del Organismo de Inteligencia del Estado y abogados. Así lo aseguró ayer el empresario santaneco detenido por robo de vehículos y cuyo nombre aparece en informes policiales de inteligencia como parte del cartel de Texis, estructura de empresarios del occidente del país ligados a delitos complejos, como narcotráfico y blanqueo de capitales.

Herrera se defendió ayer ante varios medios de comunicación. “Pero ni en el colegio me robé nunca un lápiz de mis compañeros. A mí me acusan de narco, me acusan de esto, de lo otro, a mí me han agarrado de papel higiénico de este país”, dijo Herrera.

El empresario aseguró que podía comprobar que todos sus bienes habían sido adquiridos legalmente, y que estaba abierto a que lo encararan.

“Estoy dispuesto a que venga alguien y me diga que yo le robé un vehículo, o que yo le he vendido un kilo de coco (sic)”, dijo.

Herrera añadió que hace aproximadamente cinco años, un grupo de personas se acercó a él para que sirviera de intermediario con otro grupo de individuos, “como seis”, según sus palabras. Herrera no identificó a ninguno y únicamente dijo que eran “personas que estaban en la política”.

El trato ofrecido, según Herrera, fue desvanecer toda la investigación del cartel de Texis –cuya existencia calificó de “invento”– a cambio de $200,000 por cabeza. “Soy un chivo expiatorio de alguien aquí, todo ha sido basado en una extorsión”, dijo.

Según Herrera, nunca le dijeron para qué querían el dinero. Dijo además que no le constaba que fueran de inteligencia del Estado, y que nunca pasó el recado porque la situación le pareció “ridícula”.

El empresario, sin embargo, confirmó que el 17 de febrero de 2011 sí fue detenido por investigadores policiales, tal y como LA PRENSA GRÁFICA lo informó entonces. “Nos detuvieron unos vehículos, diciendo que eran investigadores y me dijeron que tenían una orden de extradición para mí.” En ese entonces, sin embargo, Herrera desmintió la publicación realizada.