Por lo menos 61 indocumentados fueron arrestados ayer en una casa en el sur centro de Los Ángeles.
De acuerdo con los primeros relatos, fue la información sobre movimientos de un gran número de personas que estaban recluidas en una casa la que llevó a las autoridades federales a allanar la residencia.
En los primeros interrogatorios se estableció que hay inmigrantes de El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Ecuador. De los 61 detenidos seis son menores de edad, tres de ellos no superan los 10 años de edad.
Según Virginia Kice, vocera de la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, siglas en inglés), la agencia está contactando a los consulados para hacer arreglos y permitir a los menores quedarse con sus madres mientras se concluye la investigación.
Los inmigrantes dijeron en las declaraciones que habían sido llevados a la casa el viernes pasado, y estaban de paso por Los Ángeles. Las autoridades no precisaron si se arrestó algún traficante de humanos; sin embargo, sí aclararon que alguno de los detenidos podrían ser utilizados como testigos en una acusación formal de contrabando de indocumentados.
El cónsul general de El Salvador en Los Ángeles, Héctor Hugo Herrera, informó que las autoridades federales aún no han reportado el número de salvadoreños arrestados en el operativo, pero que hoy visitarían el edificio federal, lugar donde serán recluidos los indocumentados mientras se define su situación migratoria.
“Pensamos que ninguno de los menores es salvadoreño porque las autoridades no han confirmado esto, pero seguimos a la espera. Estamos en constante contacto con las autoridades para prestar la asesoría inmediata”, indicó Herrera.
El operativo se desarrolló en las horas de la mañana de ayer, y decenas de agentes federales cerraron el paso de la concurrida calle Normandie, en el sur centro de Los Ángeles.
Mientras el operativo se desarrollaba, activistas comunitarios denunciaron la presencia de agentes federales de inmigración en el condado de Orange, y el arresto de varios inmigrantes