La tragedia del 7 de agosto en Arizona, en la que nueve personas murieron (seis salvadoreños) y 10 resultaron heridas, marcó, aunque con desenlaces diferentes, a dos pobladores de Corinto, Morazán.
Reina Isabel Cabrera Hernández, de 24 años; y su coterráneo José David Cardona Salmerón, de 20; salieron en fechas diferentes, en julio, con la intención de llegar a Estados Unidos sin documentos.
Ambos, que se conocían, compartieron no solo el sueño de un mejor porvenir y reunirse con familiares, sino también el hecho de guardarse hasta último momento la noticia de su viaje.
En el camino se encontraron y el 7 de agosto iban en la camioneta que volcó en la carretera interestatal 79 de Arizona. Reina Isabel murió en el acto, mientras que David resultó con lesiones graves, que lo mantienen con daño cerebral en el University Medical Center de Tucson, reportó ayer el cónsul salvadoreño en Nogales, Joaquín Chacón.
Sentada en una hamaca junto a su nieto, María Hernández, madre de Reina, aún no se explica por qué ella tomó la decisión de irse. “Solo llegó y me pidió que le cuidara a su hijo y si Dios quería se iba a cumplir el sueño de llegar a su destino”.
El esposo, que se fue a Estados Unidos cuando Reina estaba embarazada, le iba a pagar el viaje que ronda unos $6,000. El trato se hizo con un adelanto de $2,000, pero la madre de Reina no saben si el dinero fue entregado ni cómo se hizo el negocio.
A más de un mes de la partida de Reina Isabel, los familiares, resignados, solo esperan el regreso de sus restos con ayuda de las autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores, que se ha comprometido a sufragar los costos del retorno de los seis cadáveres de los compatriotas.
Mientras tanto, el deseo de David era reunirse con sus hermanos que viven en Estados Unidos, trabajar y de esa forma ayudar a sus padres.
“Yo le supliqué que no se fuera”, recordó Teodora Escobar Salmerón, madre del joven.
“A mí me decía: ‘Mamá me quiero ir para que ustedes que ya están viejitos no trabajen y tengan lo necesario’, mi hijo siempre pensaba en viajar”, añadió.
El jueves 10 de julio, “nos comentó: ‘Ahora si salgo para los Estados Unidos, recuerden que los quiero mucho y les voy ayudar’”, rememoró su padre, Reyes Cardona.