El índice de mora en la cartera hipotecaria del Fondo Social para la Vivienda (FSV) se ubica, a junio de este año, en 15.06%, según registros de la institución, mientras el sector de vivienda popular se mantiene en un 3.5%.
Durante la actual administración, que inició en 2004, dicho comportamiento ha caído en 9.44%, ya que hace cuatro años el índice de mora sobrepasaba el 24%.
Enrique Oñate, presidente del FSV, aseguró que la disminución se ha logrado tras el saneamiento de la cartera, que incluye sacar del balance financiero, junto con sus respectivas reservas, los créditos que no han tenido movimiento durante más de 24 meses.
“Gradualmente se va bajando (la mora) y creemos que podemos cerrar entre 14% y 15% este año”, manifestó Oñate.
En el último año el FSV logró el mayor descenso en pagos atrasados, pasando de 21.34% a 15.06%, lo que representa una disminución del 6.28%.
“Esto ha sido fruto de todo un esfuerzo articulado en mejorar la operatividad financiera y diaria, en cuanto a la concesión de créditos, cobros y colocación de los mismos”, agregó.
De hecho, los registros del Fondo indican que la recaudación de cuotas reporta, aunque levemente, un aumento por $7.1 millones entre 2006 y 2007, mientras que a junio pasado alcanzaban los $55.5 millones.
De mantener dicha tendencia, el 2008 cerraría con similar monto que el reportado el año pasado.
También FONAVIPO
Por otro lado, la cartera del Fondo Nacional de Vivienda Popular (FONAVIPO) espera mantener sus índices de mora en cifras de un dígito, como sucedió en 2007.
René Escolán, presidente de FONAVIPO, indicó que el año pasado la mora estaba alrededor del 3.5%, en lo que corresponde a los usuarios directos del Fondo.
Desde las cajas de crédito y bancos de los trabajadores, “la mora es cero punto cero”, aseguró.
Estas entidades son las que se encargan de controlar las deudas que podrían tener los dueños de las casas o lotes. Este año, esperan que la mora oscile entre 4% y 6%. “Las familias de muy pocos ingresos son muy buenos pagadores”, dijo Escolán. El 90% de los usuarios de FONAVIPO son trabajadores del sector informal.