Las dos únicas empresas que procesan harina de trigo en el país fueron sancionadas ayer con $4.03 millones por la Superintendencia de Competencia (SC), acusadas de acuerdo entre competidores.
“MOLSA y HARISA adoptaron un acuerdo mediante el cual se han dividido el mercado de harina de trigo”, dijo la superintendenta de Competencia, Celina Escolán.
MOLSA mantenía el 55% del mercado y tendrá que pagar $1.97 millones. HARISA ocupaba el 45% del mercado nacional y se le exigirán $2.06 millones.
Escolán enfatizó que el acuerdo entre competidores es la falta más grave al derecho de competencia. “Limitar la competencia permite extraer renta (ingresos por venta) que no sería posible obtener sin este acuerdo”, indicó la funcionaria. “Esta práctica ha dado lugar a mantener precios artificialmente altos”, agregó.
Así, las pruebas que encontró la autónoma en archivos electrónicos y documentos personales revelaron que incluso existían mecanismos de compensación, además que compartían información de venta. Cuando una de las empresas no alcanzaba la cuota de mercado acordada, recibía una compensación de $5 por quintal por parte de la otra empresa.
La SC estableció que deben terminar con los acuerdos y con el intercambio de información.
Este periódico intentó consultar a MOLSA, HARISA y los abogados de ambas, pero ninguna de las personas representantes estuvo disponible para las llamadas.
Heriberto Vásquez, representante de la Mesa Nacional de Panificadores, celebró la resolución. “Queda evidente que las protestas, paros y marchas que hacíamos no eran por gusto, sino que en realidad había anomalías”, expresó Vásquez. “Esperamos que las empresas no vayan a tomar acciones contra las panificadoras, como subir más el precio o provocar escasez”, añadió. MOLSA y HARISA tienen cinco días para apelar el fallo o pagar las multas y cesar las prácticas.