La ecuación del crecimiento

¿Si se mide la producción, las ventas, se agrega un par de proyecciones, y una pizca de otros indicadores se podría saber realmente cuánto crece el país?

Por Irma cantizzano
icantizzano@laprensa.com.sv
Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 11/20/2007

Conocer realmente cómo crece una economía no es tan fácil como parece. Se buscaba una ecuación, o una fórmula directa, pero a pesar que en El Salvador se utilizan estándares internacionales (modelos econométricos) para saber cómo va caminando la economía, los expertos difieren en cuanto a la exactitud de la metodología y la discrecionalidad que hay a la hora de dar “proyecciones oficiales”.

Datos como el área sembrada, la producción esperada, las ventas de cemento y el consumo de energía son indicadores básicos para la ecuación. “Es fácil saber que si se vende más cemento es porque hay una mayor construcción”, dice el economista Carlos Acevedo. El caso es igual con la energía, la “lógica” indica que a mayor consumo de esta hay una mayor producción.

Pero no todas las áreas de la economía se mueven de la misma manera, ya que la otra parte de la “ecuación” incluye las proyecciones de ventas de las empresas (comercio y aquellas que se dedican al rubro de servicios), que contrario a otros países del mundo las compañías que operan en El Salvador no están en la obligación de brindar la información.

¿Podrían falsear las empresas sus datos o darlos incompletos? Para el economista Claudio de Rosa eso sería casi imposible: “Hay cruces de información... el Banco Central de Reserva ve la información que tiene Hacienda sobre los impuestos que ha pagado la compañía”.

Pero no solo los datos de las empresas podrían ser un “impasse” para obtener las cifras más cercanos a la realidad, sino también el hecho de saber cuál es el sector que aporta más a la economía.

En pleno 2007 , El Salvador sigue usando datos de 1992, para medir cuál es el peso de cada sector en la economía local.

Los analistas señalan que servicios es el sector que más aporta actualmente a la economía -alrededor de un 70%- (incluso se ha creado una nueva Ley para incentivarlos que recientemente fue aprobada por la Asamblea Legislativa), pero este rubro hace 15 años no era ni la sombra de lo que es ahora.

“Estamos contabilizando las cifras a través de una estructura que ya no es”, dice Acevedo y explica que esto podría representar una subestimación de los datos.

Para De Rosa “el BCR no es inerte (a esa situación) y empieza a dar estimaciones según como se van moviendo los sectores ”; pero según él esto podría implicar que no se vea el crecimiento real de la economía que “podría ser mayor”.

Los pesos de los rubros podrían cambiar hasta el próximo año, según el plan del gobierno, que está trabajando en la actualización de las cuentas nacionales.

“Ahí se darán cambios, no serán radicales, pero será unos datos más cercanos a la realidad”, destaca Acevedo.

Para el economista no hay ningún dato 100% “real” en los modelos estadísticos, y agrega que en todos los países del mundo se trabaja sobre la base de supuestos.

De ser así ¿qué sucederá con la cifra más esperada del año, será 5%? De acuerdo con los economistas, eso se sabrá exactamente en 2009, cuando se haga la última actualización y verificación de las cifras oficiales de crecimiento económico.

Solo como ejemplo en la página web del BCR aún aparece en “revisión” la tasa de 2005.

el juego de la percepción

Según los economistas los datos cambian, cuando hay nueva información “se hacen correciones” de las cifras, por lo que muchas veces las proyecciones oficiales y los datos reales no son los mismos.

“Antes un presidente del BCR decía: esa cifra no me gusta, y la cambiaba”, cuenta Acevedo.

Esa costumbre es obsoleta el día de hoy (según el economista) pero recalca que muchas veces se dan modificaciones.

“Hay un margen para ajustar..y ¿qué grado de discresionalidad hay en este ajuste? Se pueden cambiar ciertos supuestos y eso puede ser justificable, hay un margen de maniobra”, explica.

Esa es la explicación a los cambios que se dieron el año pasado cuando primero se anunció una tasa de crecimiento del PIB de 3.5% y luego se dijo que fue de 4.2%.

Para De Rosa esas modificaciones son normales. “Aquí no se mide el PIB cada trimestre, se hacen estimaciones, pero no es una medición”, dice y agrega que el Gobierno siempre hace estimaciones menores, “nunca se da una corrección a la baja, siempre es mayor”. El positivismo es lo que genera dudas en economistas como Acevedo, que indica que hay datos “raros”. “Puede ser que no se manipulen.. pero se atrasan los datos de las encuestas dependiendo las coyunturas”, recalca.

Hasta la fecha ningún organismo internacional ha señalado “que se ha cambiado manipulación” de datos en El Salvador sobre la tasa de crecimiento de la economía, aunque hay organismos que difieren de las proyecciones oficiales de crecimiento.

Como es el caso del FMI que ajustó a la baja todas las proyecciones mundiales por la crisis hipotecaria de Estados Unidos y los altos precios del crudo.

La Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES), que regularmente no hace proyecciones de crecimiento, en la presentacuión de su último informe de coyuntura dijo que “tenía reservas” sobre la proyección oficial. Para saber la cifra real habrá que esperar dos años más.ee

“Las proyecciones de crecimiento son muy volátiles, pueden cambiar de un momento a otro...por eso hay que esperar dos años para saber la tasa real.”

 

carlos acevedo,economista.

“El Fondo mete la mano hasta donde no se imagina, no se le puede esconder nada (al explicar que no es posible mentir en una tasa de crecimiento).”

 

claudio de rosa,economista.

otras formas de medición
Para los expertos hay otros indicios (no oficiales) de como va caminando la economía.El economista Carlos Acevedo explica que una buena manera de ver si la proyección es congruente es observar la encuesta de Dinámica Empresarial que presenta FUSADES en sus informes de coyuntura(para cada trimestre del año). Según el analista son un buen reflejo de lo que está sucediendo en la economía nacional. “Casi siempre son iguales, y la diferencia es poca”, dijo Acevedo.Hay que recordar que organismos como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) alimentan sus informes y proyecciones en datos oficiales, al igual que lo hacen el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque estos últimos tienen representaciones en diferentes países que ayudan a sustentar sus datos. Para el economista Claudio de Rosa es casi “imposible” mentirle a los organismos internacionales porque estos si ven un dato que no concuerda con su información “investigan hasta el fondo”.