Energía enlatada, un debate saludable

Nadie cuestiona la efectividad de las bebidas energéticas en el cuerpo humano. sin embargo, la mezcla con alcohol puede generar consecuencias adversas para los consumidores.


Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 11/20/2007

Las bebidas energéticas son analcohólicas, generalmente gasificadas. La Administración de Drogas y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) las califica como “functional food”, ya que prometen beneficios adicionales a los nutritivos.

Con frecuencia, muchos consumidores las confunden con las bebidas isotónicas, como Gatorade y Powerade, que reponen las sales minerales y rehidratan el cuerpo luego de un esfuerzo físico. Las “energy drinks”, por el contrario, estimulan el metabolismo luego de estrés y cansancio.

“Estas bebidas evitan el sueño y la fatiga, mejoran la concentración, dan sensación de bienestar, mejoran la velocidad de reacción, estimulan el metabolismo. Sí son efectivas porque normalmente contienen una mezcla de estimulantes químicos como cafeína, taurina, guaraná y tiamina”, dijo la nutricionista Ana Zavaleta.

Sin embargo, los consumidores deben tomar precauciones y cerciorarse de la cantidad límite que puede consumir el ser humano. Se recomienda que el número de latas ingeridas esté por debajo de las tres diarias.

Su ingesta excesiva por grupos de alto riesgo, así como la mezcla con alcohol o sustancias químicas puede llevar a la elevación de la frecuencia cardíaca, hipertensión arterial, trastornos en el ciclo del sueño y hasta accidentes cardiovasculares como hemorragias cerebrales o infartos.

Por su parte, la presidenta de la Asociación Nutricionista de El Salvador, Rhina Parada, dijo que no existen “productos mágicos”. “El target de estas bebidas son especialmente jóvenes, un grupo que no se alimenta bien ni hace ejercicio. Los jóvenes de hoy quieren bailar toda la noche, pero ni siquiera comen saludable”, estimó.

La profesional consideró que cada persona tiene la libertad de consumir el producto que prefiera, pero señaló que el exceso puede ser perjudicial tanto a corto como a largo plazo.

La mezcla con alcohol debe ser evitada a toda costa, porque ambas sustancias son estimulantes e irritantes. Pero además, la combinación de un excitante (energy drinks) con depresores como el alcohol pueden provocar problemas de arritmia cardíaca.

Para aprobar la circulación de una bebida energizante, el ministerio de Salud exige distintos requisitos, como el certificado de libre venta del país de origen, que establezca que el producto es apto para el consumo humano, el listado completo de los ingredientes y las licencias de funcionamiento de sus bodegas o fábricas, si opera localmente.

El producto es sometido a análisis de laboratorio para verificar su composición. Asimismo, comprueban que los preservantes no excedan las regulaciones. Por disposición del Ministerio, toda bebida estimulante debe portar una advertencia que prohíbe la mezcla con bebidas alcohólicas, el consumo de menores de 12 años, embarazadas, hipertensos, cardiópatas y personas sensibles a la cafeína.ee