Con el “sí” en el referéndum a la aprobación del CAFTA-DR en Costa Rica, se culmina una fase importante para Centroamérica, en la cual cada país suscriptor ha venido aprobando y poniendo en vigor su acuerdo comercial, proceso que fue liderado por El Salvador.
En el caso de Costa Rica las cosas fueron diferentes, ya que tuvo que realizar una consulta a su Corte Suprema de Justicia sobre la constitucionalidad del CAFTA-DR. Ahora, con la aprobación, Costa Rica debe iniciar todo el proceso de reformas legales para armonizar la legislación nacional a los compromisos adquiridos en el CAFTA-DR previo a que este pueda entrar en vigor.
La posibilidad de que Costa Rica no hubiera procedido a la aprobación del tratado hubiera tenido implicaciones contraproducentes al proceso de integración centroamericana, ya que el tratado fue negociado para ser aplicado multilateralmente, entendiéndose que las disposiciones del mismo se aplicarían entre todos los países suscriptores del acuerdo. Esto se hizo con el fin de consolidar la integración y evitar a toda costa que dicha integración se fuera a ver distorsionada por negociaciones bilaterales de los países de la región con el principal socio comercial.
El CAFTA-DR vino a regular áreas que ni los instrumentos de la integración centroamericana habían logrado normar: compras de gobierno, inversiones, servicios y el tema de propiedad intelectual.
Centroamérica como región, hoy más que nunca, se ve fortalecida, ya que a la fecha coexisten los instrumentos de la integración que se han venido trabajando desde los años sesenta y el tratado con Estados Unidos, el cual es de aplicación intrarregional. Esto brinda una gama de oportunidades para los operadores comerciales, permitiéndoles optar regirse por instrumentos de la integración centroamericana o por los contemplados bajo el CAFTA-DR en sus transacciones comerciales.
Sin duda, la incorporación de Costa Rica es favorable en el proceso de construcción de la unión aduanera, ya que este es indiscutiblemente una ventana de oportunidad para proyectarnos como región sólida, unida, competitiva y estable, algo que no debemos dejar pasar. ee