En una serie de obras de reconstrucción de carreteras, programadas para los próximos dos años, unos 2 millones de salvadoreños podrán demandar mayores servicios de educación y salud, muchos se apuntarán para contar con un empleo y las zonas involucradas, sobre todo en el norte de El Salvador, se vestirían con un mejor traje para guiñarle el ojo a nuevas inversiones.
El ejecutor de por lo menos 14 proyectos de pavimentación de carreteras rurales será el Fondo de Conservación Vial (FOVIAL) que, tras contar con luz verde para atender el mejoramiento de este tipo de caminos, consiguió un préstamo de $60 millones que le permitirán llevar a cabo los trabajos.
Los fondos provienen de un crédito a largo plazo (25 años) suscrito en agosto pasado con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
“Lo importante es que vamos a lograr mejorar la conectividad del país”, dice el presidente del FOVIAL y Ministro de Obras Públicas (MOP), Jorge Nieto.
En efecto, siete de esos 14 caminos involucran a la Zona Norte, uno de los lugares con menos desarrollo de sus carreteras.
“Esta es la zona que ha tenido menos conectividad vial y esto explica las condiciones en los indicadores de desarrollo humano”, afirma Sandra de Barraza, comisionada coordinadora del Plan de Nación.
La analista, también presidenta de la Comisión de Seguimiento del programa educativo Plan 2021, celebra los beneficios económicos y sociales que arrastrarán consigo estas tareas.
Unos de los tramos a pavimentar, y que forma parte de los tres primeros que el FOVIAL sacará a licitación en breve, son los 20 kilómetros entre Nueva Concepción y San Pablo Tacachico.
Este camino permitirá contar con un corredor paralelo a la carretera CA4 y conectará los dos valles más importantes de la cuenca del río lempa, el de San Andrés y el del Alto Lempa.
La especialista añade que esta carretera también vinculará los distritos de riego Atiocoyo Norte y Sur, considerados los más importantes de la Zona Norte.
Este y cuatro caminos rurales más están programados a iniciarse en 2008, con una inversión que requerirá $23,000,000. Para completar los siete proyectos en este año, el Fondo de Conservación Vial tiene un par de calles más estudiadas.
Para 2008, el FOVIAL seguirá su ruta primordialmente en el norte, donde por lo menos tres grandes tramos a pavimentar están relacionados con elturismo.
Se trata de las calles Metapán-Citalá, Suchitoto-Cinquera y Cinquera-Tejutepeque, que todas juntas abarcan más de 75 kilómetros.
Con los dos últimos tramos se completa una ruta desde la ciudad de Santa Ana hasta la ciudad de Sensuntepeque, pasando por Aguilares, Suchitoto e Ilobasco, la ciudad más grande de la Zona Norte. Con esto será posible integrar un corredor y circuito turístico hasta La Montañona.
Mientras que con la pavimentación de Metapán-Citalá, se conectarán dos circuitos turísticos, el de Metapán y su bosque Montecristo, con la zona alta de Las Pilas y los Planes de Chalatenango.
Otro de los recorridos importantísimos, que tiene que ver más con aspectos sociales que económicos de los pobladores, son los 14 kilómetros entre Santiago de la Frontera con El Pajonal.
Estos dos municipios son de los más pobres del país y de hecho están en la agenda de la Cuenta del Milenio (MCC, por sus siglas en inglés).
“Si no se pavimentan, ¿cómo se mejorarán las condiciones de educación y salud de los pobladores?”, se pregunta la alta ejecutiva del Plan de Nación al referirse a estos sitios.
También el ministro del MOP recordaba que los 14 caminos a pavimentar tienen mucha relación con el MCC. “Los Fondos del Milenio tienen como requisito fundamental la conectividad de municipio a municipio”, dijo.
Con el dinero de FOVIAL se reconstruirán las carreteras Sesori-Chapeltique y Nueva Esparta-Polorós, ambas vías que llegarán a conectar con otras que serán mejoradas con fondos del MCC.
En general, De Barraza considera que los siete proyectos que tendrán influencia en la Zona Norte encuentran su justificación cuando se parte de que están municipios muy pobres y aislados.
“Municipios con economías locales deprimidas y con elevadas tasas de emigración”, recalcó la experta al hablar de esta zona.
Ella está convencida de que para terminar de integrar a esta zona del país, se deberían de atender por lo menos 200 kilómetros más.
Por ejemplo, rehabilitar la pavimentación de la perimetral de la Montaña (60 kilómetros), donde el MOP, unas siete alcaldías que se ven involucradas y el Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL), deberían de encontrar lo antes posible una forma de recuperar el tramo.
“Acá se invirtió una millonaria cantidad para reconstruirla hace cinco años y ese dinero parece que se ha perdido. Hay un tramo entre Chalatenango-Guajira-Arcatao (24 kilómetros), que ya fue mejorado, pero ha quedado en el abandono”, lo que refleja, según la especialista, la indiferencia de las instituciones públicas.
Pero como Nieto, De Barraza mostró su complacencia porque el Gobierno, a través del FOVIAL, obtuvo los fondos para atender a los 14 proyectos previstos para 2007 y 2008.
Dinero que en su oportunidad la Asamblea Legislativa desechó porque provenía de préstamos internacionales.
“El país no puede detenerse ante la falta de apoyo de unos préstamos que solo estaban por ratificarse”, dice el titular del MOP.
“Hay prácticamente dos millones de salvadoreños que estaban esperando el mejoramiento de estas vías”, agrega.
Por eso, Nieto descartó que estas obras que se han retomado tengan algún tinte de tipo político.
A juicio del ministro, más allá de lo económico, cambiar las calles polvosas y empedradas a pavimentadas tiene que ver con mucha “sensibilidad social”. er