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SALUD
Niño salvadoreño ya recibió los beneficios

Bancos para conservar la vida

Por Zoraya Meléndez.

Guardar la sangre del cordón umbilical de tu bebé al momento de nacer, podría ser una alternativa para curar futuros padecimientos como la leucemia y más de 70 enfermedades.

Existen laboratorios que preservan la sangre del cordón umbilical en estado de congelación hasta por 21 años, la cual se puede utilizar para curar numerosas enfermedades, si se llegaran a presentar en tu familia.

¿Sabías que desde hace dos años en nuestro país, CRYO.CELL, un Banco de Cordón Umbilical brinda sus servicios de recolección, procesamiento y almacenamiento de esta sangre?

Hasta hace poco tiempo, el cordón era desechado tras el nacimiento del bebé, pero ahora puede ser útil para curar enfermedades como: Linfomas de Hodgking, tumores sólidos, leucemia, anemias y otras enfermedades relacionadas con la circulación de la sangre. Además, existen avances prometedores que ofrecen al tratar Diabetes, Parkinson, SIDA, Esclerosis Múltiple, Alzheimer, entre otros.

En la sangre del cordón umbilical del bebé se encuentran las células madres, las cuales se reproducen formando otras células. Son la fábrica del sistema sanguíneo porque ayudan a mejorar la capacidad de producción de sangre y del sistema inmune cuando hay enfermedades genéticas o cuando han sufrido daños severos por tratamientos contra el cáncer. En forma permanente realizan nuevas copias de sí mismas y producen células que fabrican casi todos los demás tipos de elementos sanguíneos (glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas).

Historia

Desde principios del siglo XX se descubrió que las células madres se formaban en la médula ósea. Sin embargo, a principios de los noventa se demostró que también se encuentran en la sangre del cordón umbilical. Este hallazgo representó una alternativa en el trasplante de células madres que solo se hacía de la médula ósea; incluso, estudios han demostrado que dichas células ofrecen ventajas sobre el empleo de células derivadas de la médula ósea.

El primer transplante de células madres de cordón umbilical se realizó hace aproximadamente 18 años en París, con una niña que presentaba un tipo de anemia. Hoy en día, el 66% de células madres de cordón umbilical son utilizadas en población infantil.

Así, desde 1.989 se ha demostrado la utilidad de este tipo de células como parte del tratamiento de diversas enfermedades sanguíneas.

Ventajas del cordón umbilical vrs. médula ósea

1. Las células madres de cordón umbilical contienen hasta 10 veces más células productoras de sangre que las que se obtienen de médula ósea.

2. Son inmunológicamente inmaduras y tienen mayor probabilidad de ser compatibles entre miembros de una familia.

3. Si se congelan desde el nacimiento, no experimentan el mismo proceso de envejecimiento, ni la misma exposición a virus y agentes infecciosos externos que las células madres provenientes de donantes adultos.

4. Tiempo mínimo de obtención. En cambio, con la médula ósea requiere un procedimiento quirúrgico, por lo general con anestesia, que puede causar dolores post-operatorios y representa un pequeño riesgo para el donante.

"Sangre de su sangre"

Un niño originario de Metapán recibió un trasplante de médula con la sangre extraída del cordón umbilical de su hermana, siete años menor. Conoce su caso.

Desde que tenía tres meses de edad, a Jonathan Sanabria le diagnosticaron Aplasia Pura de Línea Roja. Esta enfermedad se origina en la médula ósea, la cual es incapaz de producir glóbulos rojos. Los efectos se manifestaban en anemia crónica, insuficiencia cardiaca por falta de oxígeno, y desarrollo lento en el crecimiento.

Aunque la noticia fue triste para los padres de Jonathan, trataron de hacer todo lo que estuviera a su alcance para buscar el bienestar de su hijo. Acudieron a un especialista en Hematología en el Hospital de Niños Benjamín Bloom, quien les dijo que para que Jonathan sobreviviera tenía dos caminos: Tomar esteroides de forma permanente (para estimular la producción de glóbulos) o recibir un trasplante de médula.

Optaron por el primero, porque era el más viable en ese momento, debido la edad de niño.

Durante siete años lograron controlar la enfermedad; sin embargo, estos medicamentos comenzaron a afectar su salud. El crecimiento de Jonathan era lento, pero lo más grave fue la inflamación que presentó en su cuerpo debido a la retención de líquidos; quién llegó a pesar 95 libras y solo medía 91 centímetros (estatura de un niño de 3 años).

La decisión

"La doctora Ana Gladys Mancilla, quien tenía en control a Jonathan, nos recomendó el trasplante de médula ósea, un procedimiento largo y difícil porque teníamos que buscar donador, es muy caro, y no lo hacen el país", relató su padre, Víctor Sanabria.

Pese a que "los Sanabria" eran una familia de pocos recursos, trataron de buscar los medios. "La doctora Mancilla recomendó nuestro caso en un programa del Ministerio de Relaciones Exteriores, el cual ayuda a personas de bajos recursos a encontrar un hospital en el exterior para hacer el trasplante, y gracias Dios, aplicamos", explicó Víctor.

Después, el reto fue buscar un donante. Durante este tiempo, el doctor César Emilio Suárez les informó que podían hacer el trasplante utilizando la sangre del cordón umbilical y que el procedimiento era más efectivo; pero ellos debían tener un bebé, a lo cual accedieron.

"Supervisé el embarazo, fue importante mantener bien a la madre para que pudiera dar una placenta perfecta de donde se extrajera una buena cantidad de sangre", aseveró Suárez.

Él también les ayudó a hacer los contactos con CRYO.CELL, en México (todavía no habían venido a El Salvador), para que se encargaran de conservar la sangre del cordón.

Pese a que recibirían ayuda, tanto del Hospital Bautista y del doctor Suárez, que ofrecieron sus servicios gratuitos durante el parto, debían obtener dinero para la conservación de la sangre y el trasplante. Fue así, que allegados de la familia y un grupo de personas altruistas conformaron un comité de ayuda, que también contó con el apoyo de otras instituciones, entre ellas La Prensa Gráfica, a través de su distribuidor en Santa Ana, Miguel Meza. Además, las radioemisoras La Campirana, Montecristo, Fuente de Luz y Radio Metapán en AM.

El día cero

El 11 de Noviembre de 2002 nació Ana Sofía, hermana de Jonathan. El doctor Suárez atendió el parto y preparó la sangre del cordón umbilical en los estuches de recolección para enviarlos al Banco de Sangre en México, antes que cumpliera las 48 horas.

Sin embargo, tres meses después, la familia Sanabria recibió la mala noticia que la sangre obtenida del cordón umbilical no era suficiente para realizar el trasplante; ya que el peso corporal de Jonathan superaba la requerida.

La solución que les daban los médicos era extraer más sangre de la médula ósea de la niña; pero tenían que esperar a que Ana Sofía cumpliera un año y pesará 26 libras, por lo menos.

Once meses después llegó el día cero. Luego de una serie de tratamientos, Jonathan recibió las células que le salvaron la vida, de la sangre extraída del cordón umbilical de su hermana. Estas células regeneraron su médula al 100%, "es como si hubiera vuelto a nacer", afirmó su mamá.

Actualmente estudia cuarto grado y es un niño que le encanta coleccionar carros. Dos años han pasado y ha crecido15 centímetros, y pesa 66 libras; es decir 29, menos de las que tenía antes del trasplante.

Laboratorio en casa

CRYO.CELL es uno de los laboratorios pioneros que trabajan desde 1989, y que cuenta con, las certificaciones ISO 9001, GTP (Good Trading Practice) y AABB (Asociación Americana de Bancos de Sangre), que garantizan su trabajo.

En El Salvador es el primer Banco de Cordón Umbilical de criopreservación de células madres. Según el doctor Juan Carlos Alas, coordinador de Proyecto de CRYO.CELL, la misión de la compañía es dar a conocer a los padres que existe la forma de poder conservar estas células, que pueden representar una oportunidad de vida a futuro.

¿Cómo se recolecta?

El procedimiento no demora más de tres minutos, no causa ninguna molestia y puede realizarlo el gineco obstetra.

La recolección se hace a través de un estuche que se debe llevar a la sala en el momento del parto. En él está incluido todo lo necesario para la toma de la muestra y posterior envío al banco en donde serán procesadas, separadas de otros componentes de la sangre, congeladas y custodiadas.

Inmediatamente después de que el cordón umbilical ha sido cortado (y el bebé esté ya con el pediatra) y antes de salir la placenta, se pincha una vena del cordón y se deja que la sangre remanente en él y la placenta drene en una bolsa especial para recolectar sangre. Una vez la sangre está recolectada, hay un período de tiempo de máximo 48 horas para procesar la muestra y congelarla. Durante este tiempo no es necesario refrigerarla.

Transformación

En laboratorio se procesa, la sangre que consiste en: Separar las células madres de la sangre del cordón umbilical. Se le hacen pruebas de contaminación e infecciones, y luego se enfría controladamente hasta llegar al congelamiento a una temperatura de -196°C en congeladores operados con nitrógeno liquido. A estas temperaturas, las células pierden su movimiento y esto permite almacenarlas por largos períodos.