Visa sacaba avisos nuevos casi tan rápidamente como él daba vueltas a la piscina. Pizza Hut le está dando a Michael Phelps y a sus compañeros pizza y pasta gratis por un año por haber batido la marca de Mark Spitz de siete oros en una misma justa olímpica. Tendrán suficientes calorías.
Los productores de una nueva bebida deportiva están lanzando su primera campaña publicitaria nacional basándose en sus hazañas. Phelps —el atleta más grande que ha dado el movimiento olímpico en años, si no es que en la historia— está en todos lados. Las empresas quieren explotar su fama y lo usan para promocionar una cantidad de productos.
El nadador de Baltimore ha demostrado lo que vale en la piscina. Ahora habrá que ver hasta dónde lo puede llevar esa popularidad. “Está en la cima del deporte, en estos momentos, y ahora va a ver si su personalidad vende”, declaró John Sweeney, director de comunicaciones en el deporte de la Universidad de Carolina del Norte. Por los extremos, Tiger Woods demostró tener atractivo comercial. Mark Spitz, no. Hay un montón de gente que trata de explotar su celebridad y a los dos años nadie quiere saber de ellos.
Phelps ganó 14 medallas olímpicas de oro, más que ningún otro deportista en la historia. Ocho de ellas llegaron en los Juegos de Pekín.
Phelps ya tiene lucrativos contratos publicitarios con firmas como Visa, Speedo, Omega, Hilton y ATT. Y una enorme cantidad de admiradores, con una gran capacidad adquisitiva.
Sus agentes calculan que Phelps duplicará sus ingresos actuales, que son de entre $3 millones y $5 millones anuales, por su desempeño en los Olímpicos de Pekín. Cuando se le preguntó cuánto podrían generarle las ocho medallas de oro a lo largo de su vida, respondió: “Unos $100 millones”. Todo apunta a que estará en el candelero unos dos años.
Pero para que se mantenga más tiempo, no bastarán las medallas, sino que tendrá que mostrar una personalidad carismática que le cae bien a la gente.
Spitz no la tuvo. Hizo algún dinero explotando su hazaña, pero no fue un niño mimado de las compañías publicitarias.
Habrá que ver cómo se maneja en las entrevistas ¿Es divertido? ¿Cálido? ¿Interesante? ¿Hace cosas que le llaman la atención a la gente o es de esos deportistas que se dan por satisfechos con sus éxitos y no quieren seguir?