En esta oportunidad, ¿cuál es el motivo de tu visita al país?
Participé en el latinoamericano de surf que se celebró el fin de semana en Punta Roca. Además, he estado en una clínica que tiene como objetivo darle las herramientas a la federación para hacer surfistas élites, para que lleven de un nivel a otro a los atletas que tienen. Tienen un excelente nivel de surf, pero hay que trabajar para que suban a otro, todo fuera del agua, que es la parte técnica-táctica que también va de la mano con la promoción y el patrocinio. No hay obstáculos para triunfar. Si uno puede, todos podemos.
¿Qué le pareció el nivel que se observó en el Latin Pro?
La verdad que estuvo muy bueno, a pesar de que no pude obtener un buen resultado. No es excusa, pero la estrategia que utilicé no fue tan buena. La verdad es que las olas no ayudaron, porque de un rato a otro se hicieron pequeñas, pero lo importante es que el evento se desarrolló con un espectáculo de buenas maniobras.
Estos eventos ayudan al país. Imagínate, hubo un torneo de cuatro estrellas (buena categoría) y la cuestión es que vino más de la mitad de los mejores surfistas de Latinoamérica. Vienen por las olas, ojalá que las autoridades se den cuenta de que tienen una joyita de oro, porque esta ola de Punta Roca es increíble, es donde el mismo Gobierno se debe involucrar más.
¿Cómo está posicionado el surf de Latinoamérica en comparación al de los otros países?
Bueno, Latinoamérica cada vez está creciendo más, el deporte va creciendo más, todo lo que vimos en el torneo. Antes el surf era un deporte de hippies, de gente mal portada, ahora ya no, ha retomado una gran importancia a escala mundial. El mundial se hizo en Ecuador y ahora en Costa Rica. Las empresas internacionales ahora creen en Latinoamérica, es fuerte, tienen olas increíbles, no tiene agua fría y se están entrenando cada vez más. Latinoamérica es un buen punto referente a escala internacional.
¿Cuál ha sido tu clave para haberte declarado ganador del campeonato nacional de Panamá en 13 ocasiones?
Pues, como todo, hay que ponerle sacrificio a las cosas, sacrificarse por el objetivo, pero más que todo es la disciplina. Sacrificarse porque hacer las cosas bien, como te dice el librito, es la clave del éxito. No es nada más hacer el deporte por hacerlo sino que también es de cumplir el deporte y los requisitos: tener buena alimentación y tener buen equipo en lo que se refiere a las tablas. Creo que esa ha sido mi clave. No es que exista una técnica particular.
¿Cuál es tu valoración sobre el surf salvadoreño?
Vengo acá desde 1996 y si no es el mejor país de Centroamérica, es segundo, pero tiene olas increíbles, entonces hay que trabajar un poquito más en ese talento, así tienen buen nivel por años garantizados. Hay una generación que viene muy fuerte y ahora con este tipo de eventos y clínicas van a salir muchos, para que en el futuro hayan muchos campeones.
¿Qué condiciones tienen las olas de El Salvador en comparación a las de otros países en los que han estado?
Tiene un fondo con muchas puntas de piedra y hace que las olas sean mucho más perfectas, son olas de recorridos largos, agua caliente de un clima cálido, de gente muy agradable, entonces eso hace la diferencia con otros países. Por ejemplo, vas a Perú o a Brasil y el agua es fría y limita más. No es como aquí, que agarrás un short, tu tabla y te vas para la playa a deslizarte en las olas.
A partir del hecho de que existen en nuestro país buenas olas, ¿qué es lo que hace falta para profesionalizarse?
Creo que el principal obstáculo que tienen los chicos de acá es la falta de apoyo, lo que explicamos, los chicos son de la playa, viven aquí y tienen un nivel económico un poco limitado. Creo que en la medida en que las compañías comiencen a apoyarlos se va a ir viendo la evolución de ellos.
¿La clave es la comercialización?
Sí, porque solo así puedes conseguir los fondos para ir a las competencias. Exhorto a las compañías a que se fijen en estos chicos, que tienen mucho futuro por delante y que le den la oportunidad de ser grandes deportistas y en la medida que eso se dé, El Salvador se va a convertir en un referente importante a escala internacional. Eso hace la diferencia entre los surfistas que quieren ser profesionales.
¿Qué te parece que los surfistas se hayan fusionado y que de asociación ahora sean federación deportiva?
Es lo mejor que le ha podido pasar a El Salvador. Ojalá tengan un presupuesto del ministerio del deporte, porque la verdad ya son una entidad gubernamental. Eso va a ser muy importante para los chicos humildes que no cuentan con los recursos. Hay mucho talento que no puede comprar una tabla de surf.
¿Es básica la organización?
Ayuda mucho estar organizado. Ahora ya hay una federación y están yendo a un campeonato mundial con el equipo completo y hay muchos países de Latinoamérica, en mi caso Panamá, que no van a eventos de esa naturaleza. Se ve que hay un cambio importante y espero que la federación siga creciendo para que el deporte siga creciendo.
Desde tu experiencia, ¿cuál sería la clave para masificar el deporte?
Sería importante que el Ministerio de Turismo se involucre un poco más, ya que este deporte tiene un importante desarrollo del turismo a escala internacional, ya que la mayoría de hoteles se benefician con el surf. Y si el Ministerio de Turismo lo ve como punto importante, de hacer una promoción internacional va a cambiar el asunto. Porque olas, cuentan con olas increíbles, creo que es de darle giro y ellos le metan fuerza para que se logre masificar.
¿Y si no hay presupuesto?
Seguir tocando puertas y hacer la estrategia necesaria para que se fijen en ti. En tu talento eso siempre es importante, porque con tus resultados hacés que ellos volteen la cara y vean lo que estás haciendo. Es bueno hacer eso, que se fijen, pues con ello ahorrás una parte de la publicidad que gastan. No es gratis.
¿Qué tanto te costó ser profesional?
En mi caso fue un poco difícil, como les pasa a todos. En el principio uno llega con propuestas, llegaba a las compañías, tocaba puertas y allí se le quedan viendo y me decían: no, a este chiquito qué le pasa.
¿En algún momento te dieron ganas de desistir?
No, todos los problemas no fueron obstáculo para seguir trabajando y para decir “yo soy el mejor, quiero ser el mejor” y “si esta persona me da la espalda, otra me va a abrir la puerta”. Y así fue. En un tiempo solo tenía una tabla todo el año y mi familia me apoyaba. Hasta que las compañías hicieron un paréntesis y se fijaron en mí. Y fui agarrando otro rol, cuando de repente me dijeron que me iban a dar la mano. Si no hubiera sido disciplinado, con objetivos claros y metas, jamás habría logrado lo que he hecho hasta hoy.
¿Se puede vivir del surf?
Si se hace bien, sí. Este no es un deporte normal, somos como vallas publicitarias y las compañías necesitan publicar. Nosotros esa conexión con marcas de bebidas energéticas, gaseosas, marcas de carro, telecomunicaciones, todo es hacerle llegar la mejor propuesta a las compañías, para que cuenten el dinero, para que apoyen.
¿Entonces no es excusa que no haya presupuesto o patrocinio, porque por ejemplo en el país la federación aún no tiene un presupuesto asignado?
En muchas ocasiones esas son las justificaciones que dan las entidades, pero la verdad no hay excusa, el turismo es surf, le da divisas importantes al país. En El Salvador, Costa Rica y Panamá ha crecido. Es un deporte extremo de aventura, que está muy de la mano con el turismo, es una pieza fundamental y ellos deben darse cuenta del potencial que existe.
¿Qué otro factor puede influir en el despunte del surf?
El apoyo de los medios de comunicación, eso es muy importante, y lo bueno es que la federación debe saber manejarlo. Obviamente el beneficio lo van a tener los chicos de la playa que no tienen recursos para practicar el deporte.