El Consejo de la OEA tratará el próximo jueves la crisis que vive Nicaragua tras los comicios municipales en una sesión que promete ser tensa tras las duras críticas que Managua y Caracas han vertido en contra del secretario general, José Miguel Insulza.
Fuentes del organismo interamericano confirmaron a Efe que está previsto que se aborde este tema en una sesión del Consejo Permanente que está fijada para ese día.
En el calendario constará como uno de los puntos del día a tratar la “preocupación” de los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre las dificultades surgidas en Nicaragua tras las elecciones municipales del pasado domingo, señalaron las fuentes.
En esa sesión, se prevé que el embajador de Nicaragua ante la OEA, Denis Ronaldo Moncada, renueve la denuncia que presentó el jueves ante el organismo y en la que acusa a la oposición, a Estados Unidos y a Insulza de haber hecho “causa común” en un “plan desestabilizador” para “provocar el colapso” de su gobierno.
Lo más probable es que Moncada reciba el respaldo del embajador venezolano, Roy Chaderton, quien criticó ese mismo día a Insulza por sus “desafortunadas, contradictorias e injustas” declaraciones.
El titular de la OEA había manifestado su preocupación por las dificultades surgidas en la etapa del cómputo de los votos, si bien no emitió una opinión sobre el desarrollo de las elecciones porque el organismo no había sido invitado para observarlos.
El Consejo Supremo Electoral de Nicaragua declaró ganador de 90 alcaldías al FSLN, en tanto que el PLC, en la oposición, ha demandado la nulidad de las elecciones. De hecho, la Iglesia católica se ha sumado al llamado, lo que ha sido duramente criticado por el gobierno sandinista.
Para esta mañana han sido convocadas varias marchas en todo el país para protestar contra los resultados electorales.