El aviso a las jefaturas policiales llegó a primera hora de la mañana el pasado 11 de marzo. Reynerio de Jesús Flores Lazo, de 40 años, según los informantes, había llegado a uno de los predios donde funcionaba su empresa Transportes de Jesús, en el municipio de Santa Rosa de Lima, en La Unión.
Aquella información alertaba sobre la presencia del hombre a quienes las autoridades seguían desde 1998 por delitos de contrabando, pero que parecía ya haber incursionado en negocios oscuros del narcotráfico.
El despliegue policial que había sido diseñado con antelación se echó a andar de inmediato, pero las dos horas que se tardó en preparar a las unidades élites de la Policía facilitó la huida del magnate del transporte de carga. Escapó. “Si hubiéramos entrado dos minutos antes, lo habríamos agarrado”, reconoció una alta autoridad de la Fiscalía.
“La información que nosotros tenemos es que llegó al predio. Ese día ahí estaba. Llegó en la mañana, a eso de las 7:00 o 7:30, y el operativo fue a eso de las 9:30”, dijo el subdirector general de la Policía , José Luis Tobar Prieto.
Las autoridades aún indagan la huida de Flores Lazo y no descartan que haya existido filtración de información, según Tobar. “Hay múltiples salidas en ese predio, es muy grande, hay oficinas alrededor y tiene una salida trasera”, justificó el oficial.
En ese mismo operativo, en una de las viviendas de Flores Lazo, siempre en Santa Rosa de Lima, la Policía se topó con la esposa del prófugo, quien recibió a la autoridad empuñando un fusil M-16. Ella y el empleado judicial Manuel Morán fueron los únicos en quedar detenidos.
No es el único
En marzo de 2007, la revista Enfoques de este periódico publicó una entrevista con personeros de la Drug Enforcement Agency (DEA) de Estados Unidos en la que revelaban que en el país ya podía hablarse de la existencia del sucesor del ex diputado Eliú Martínez, condenado a 29 años de prisión por trasegar cerca de 36 toneladas hacia Estados Unidos.
En septiembre, la Policía salvadoreña antinarcóticos confirmaba que estaban investigando salvadoreños que se dedicaban al transporte terrestre de droga.
El jefe fiscal contra el crimen organizado, Rodolfo Delgado, sin embargo, descarta que Reynerio de Jesús Flores sea ese sucesor del narcodiputado. Y más aún, explica que es casi imposible que sea el único pez gordo. “No creo que sea un monopolio el que tenga esta persona, más que todo, si vamos a que al servicio que prestaba era logístico. Yo no me atrevería a asegurar que esta persona sea el sucesor de Eliú porque eso lo tenemos que comprobar”, dijo.
El fiscal también añadió que de ahora en adelante deberán investigar los nexos con estructuras similares y con los grandes cárteles mexicanos y colombianos.