A las 9 de la noche del viernes, el hombre se dirige a su interlocutor ante las cámaras y lo saluda, sin disimulada cercanía.
“Hola, Josué, ¿cómo estás?”
El trato informal lleno de confianza se mantiene durante todo el programa. A las 9 de la noche del jueves siguiente, sin embargo, parecen dos extraños.
“Buenas noches, Josué, ¿cómo está?”, y Josué sonríe, distante.
Ese juego de conocidos y extraños lo juegan a la perfección Josué Herrera y su interlocutor, Miguel Tomás López, en dos programas de televisión que uno puede ver exclusivamente en la zona oriental de El Salvador.
Cada jueves, López, miembro del Consejo Ejecutivo Nacional del partido ARENA (COENA), adopta el rol de “analista” y entrevistado ante el anfitrión Josué Herrera, en el programa “Opiniones”, de canal 29. Y cada viernes, López se convierte en entrevistador, junto con Josué Herrera, en el programa “Cercanos a la gente”, del mismo canal en señal abierta.
Estos personajes han actualizado el trillado cliché del supuesto “milagro de la televisión”. En su caso, el milagro consiste en construir y destruir alternadamente su cercanía y su lejanía. En un programa se encuentran dos extraños y en el siguiente, cual si padecieran ambos de una especie de trastorno bipolar televisivo, se reencuentran los amigos.
Tal vez por eso Darwin Urbina, un joven estudiante de Comunicaciones en San Miguel, se desespera cuando navega por su televisor y pasa por los canales 23, 29 y 63, en busca de reporteros que le sirvan noticias, análisis u opiniones independientes, y lo que encuentra es políticos vestidos con piel de periodistas.
Miguel Tomás López es uno de los dueños del canal 29 (canal 20 en cable), en el que a las 9 de la noche de cada viernes —en una sala con dos sillas y una mesita esquinera al fondo— saluda a Josué: “¿Cómo estás, Josué?”. En “Cercanos a la gente”, López da paso a los invitados, a quienes entrevista. “¿Qué propuestas hay para su municipio?”, suelta sin previo aviso al alcalde de turno, quien, por supuesto, es de su mismo partido, ARENA. Le da unos generosísimos 10 minutos para que responda y entonces, el televidente que espere más agudeza en las preguntas, escuchará: “¿Cómo van las obras que se están haciendo?”. Después: “¿Cómo ve el trabajo del presidente Saca?”.
Los entrevistados suelen ser alcaldes de ARENA o funcionarios del Ejecutivo que visten símbolos del partido. López, en cambio, como cuidando imparcialidad, no luce los colores areneros. Como tampoco lo hace en el otro programa, “Opiniones”, en el que Josué lo entrevista a él. “¿Cómo ve la coyuntura de las elecciones internas en ARENA?”, pregunta Josué. “¿Cuál es su lectura del gobierno del presidente Saca?” El dirigente arenero respeta las distancias y contesta: “Fíjese, Josué, que la realidad nuestra...”, y en ese momento el generador de caracteres lo etiqueta al pie de la pantalla: “Analista”. El analista se rehusó a darnos entrevista.
Y aunque ARENA se proyecta con un nuevo aparataje comunicacional en la zona oriental, el pionero fue el alcalde de San Miguel, José Wilfredo Salgado, con Televisión Oriental (TVO), canal 23, que cubre prácticamente todo oriente y grandes zonas de San Vicente y Cabañas. El 1.º de junio de 2001, Salgado logró un espacio al que llamó Televisión Migueleña, en un canal rentado, el 67. Pero luego de un altercado comercial con el dueño, Trinidad Carranza, compró la señal en el 23, que pasó a llamarse Televisión Durán, S.A. de C.V. Antonio Durán Turcios es socio de Salgado en la televisión y concejal en San Miguel.
El 23 transmite a las 8 de la mañana una revista ligera, “Buenos días, Oriente”, cuya conductora, Azucena Arévalo, tiene siempre a sus espaldas a Salgado, en un extraño mutismo y cruzado de brazos, enfundado en un chaleco verde. El verde del Partido Demócrata Cristiano. No importa si los invitados de Azucena explican sobre los cuidados de las mascotas o sobre la profilaxis del cáncer uterino, Salgado siempre observa, impertérrito, desde atrás. No dice una palabra porque es solo una imagen fija en la pantalla. Salgado dijo que el propósito es meterle a la gente en la cabeza los colores de su nuevo partido. Algo muy importante en quien ya antes vistió de PCN, ARENA e incluso de PDC. Ahora, de regreso en las filas verdes, quiere conjurar confusiones. “No vaya a ser que quieran votar por mí y marquen una bandera azul”, comentó, en referencia al PCN, con el que ganó en 2006.
Su aparición estelar, sin embargo, es en el programa “De cara al pueblo”. Le acompaña el locutor Ernesto Aparicio, quien se limita a presentar a la estrella del show. “Con ustedes, su alcalde”, anuncia Aparicio, antes de minimizarse. Salgado aparece en vivo y en directo cada viernes para recibir llamadas telefónicas de los ciudadanos sobre problemas comunitarios. Da su número de teléfono celular para que le envíen mensajes, despotrica contra sus adversarios, los ridiculiza. Se transmite usualmente entre 9:15 p. m. y 11:15 p. m., un horario en el que el alcalde se permite algunas licencias prohibidas para la televisión tradicional. Bosteza sin pudor, aunque desliza una cortesía: “Perdonen, que ya tengo sueño”. Eso parece revitalizarlo y aprovecha cuanta llamada recibe para soltarse a practicar su deporte favorito: satirizar a ARENA y a los areneros. “¡Cuidado!”, advierte a una televidente que llama para pedir la reparación de una calle, “no vaya a dejar que la bailen con Pancho como bailaron a Pancho Laínez”. Se rasca la nariz cuando otro televidente se queja de una desatención de la comuna. Y puede sonar hasta pesado este hombre que no conoce qué es tener pelos en la lengua. “Este profesor piensa que la alcaldía solo es para él. Ya le hicimos el muro de la escuela, le arreglamos la calle, ahora quiere que le arreglemos una lámpara, nombre, tiene que dejarle a otra gente”, le responde al aire a un ciudadano. ¡Y ay de aquel que se extienda mucho en una llamada! “Ya estuvo, pues, préstele la guitarra a otro prójimo”, le pide, sin ocultar su fastidio. “Nadie me ha reclamado por eso”, aseguró.
Así es la televisión en oriente, o al menos la que manejan los políticos. En el canal 29, así como se favorece espacios para personajes de ARENA, también caben ataques contra el partido FMLN. En uno de ellos, en la pantalla surgen banderas de los partidos comunistas de Cuba y Venezuela, con una pregunta al final: “¿Y lo de allá lo traerán para acá?”.
Salgado no hace entrevistas y su rol como empresario está más marcado. Una muestra es que TVO transmite información de obras de alcaldes del PCN o del FMLN, siempre y cuando estos pauten publicidad. De lo que no puede sustraerse es de mofarse de los otros. Con motivo de la elección de 2006, él mismo satirizó a los candidatos rivales a la alcaldía. A Nelson López, de ARENA, lo bautizó como “Chilango”. A Otto Bonilla, del FMLN, le llamó “Jotto Lonilla” (“Joto”, en algunos países, se le llama a un homosexual). Al representante del PDC, Norberto Luna, le llamó “Boberto Cuna”, un nombre importado de la televisión venezolana. Cuando se le pregunta sobre este tipo de campaña, solo sonríe. Dice que quiere ponerla de moda porque es una manera de hacer gracioso un período tedioso. “Si a mí me lo hacen, qué bueno, así voy viendo mis debilidades.”
Bonilla, el médico ex candidato del FMLN en 2006, también tiene su propio espacio de entrevistas en el canal 9 de La Unión, y no tiene reparo en invitar a políticos de cualquier partido, incluido ARENA. Desde octubre conduce “Contrapunto” y admite que en su partido no les cae en gracia que invite a areneros. “Directamente nadie me ha dicho nada, pero sé que algunos compañeros dicen que me hice de ARENA.”
Por dicho programa han desfilado personajes como Julio Hernández, del FDR; el gobernador de La Unión, Jesús Abelino Medina, el pecenista Elizardo González Lovo y Ricardo Monge, dirigente del STISSS. “Mi intención no era ser conductor, la gente me conoce como médico, pero se dio la oportunidad y ha sido gratificante”, dijo. Tal vez porque, aseguró, si no hubiera sido médico le habría gustado ser periodista.
Nelson López, también ex aspirante a alcalde migueleño por ARENA, se sale un poco de la norma. Dirige un programa de música romántica de los años setenta en canal 63, Tropivisión, donde comparte cancha con dos locutores de radio. Vestido con chumpa café, arma una tertulia sobre épocas pasadas y atiende llamadas telefónicas. “Poné el disco rojo que trajimos de Estados Unidos...”, pide a uno de sus coanfitriones. Por alguna razón no atiende su pedido. Se levanta, con cara de enojo, desaparece de la pantalla y solo quedan, a un lado, los dos locutores. En unos segundos reaparece, después de él mismo haber puesto el disco rojo.
Nelson López no sufrió en silencio las burlas de Salgado. Mientras fue candidato de ARENA aludía en su canal a la vida de Pablo Escobar Gaviria, máximo capo del cártel de Medellín. En franjas de texto en la pantalla hacía alusiones a supuestas similitudes entre el zar de la cocaína y el alcalde. El ex candidato no respondió la petición de entrevista.
Así es la televisión oriental, especialmente en días de campaña. Así es la televisión oriental, especialmente la que dirigen los políticos.