El coordinador general del FMLN, Medardo González, aceptó ayer que su partido sí ha tenido relaciones y contactos con las guerrillas de las FARC, pero colocó estos encuentros en el mismo plano que sus relaciones con partidos legalmente constituidos, pese a que este grupo ha sido ligado desde hace años al narcotráfico, y ahora es considerado internacionalmente un grupo terrorista.
“Nosotros hemos tenido contactos con gente de las FARC, al igual que hemos tenido contacto con gente de ARENA”, justificó.
La aceptación de esas relaciones, que González afirma fueron en el pasado —sin especificar exactamente a que fechas se refiere— se da luego de que la INTERPOL confirmara que la computadora y documentos encontrados en el campamento de “Raúl Reyes”, y que señalan contactos entre las FARC y varios dirigentes del FMLN, entre ellos el diputado del PARLACEN José Luis Merino, alias “Ramiro”, no fueron manipulados por el Gobierno de Colombia.
Sin embargo, el coordinador efemelenista, quien tampoco confirmó si esas relaciones finalizaron por completo, justifica que los contactos con las FARC son extensos, y que si Colombia o El Salvador quieren declarar enemigos a quienes han hablado alguna vez con esa guerrilla “van a tener que declarar enemigos a partidos que están en el poder o que son fuerzas políticas determinantes”.
Lo que González rechazó es que dirigentes del partido hayan cooperado con las FARC en acciones ilegales como la búsqueda de fondos para la campaña presidencial de 2004, como plantean los documentos. “No nos puede probar nadie que alguien de la dirección del partido ha cometido algún ilícito, no pueden probarlo porque es completamente falso”, afirmó.
Restan credibilidad
González, quien durante la última semana atribuyó el contenido de los documentos de “Raúl Reyes” difundidos por los medios de comunicación a una “campaña de la derecha internacional”, dio un giro ayer en su discurso y manifestó que el FMLN no aceptará de dirigentes o militantes del partido la búsqueda de fondos a través de cauces ilegales o la búsqueda de armas.
Sin embargo, restó credibilidad al informe de INTERPOL, y destacó que las computadoras registraron “más de 48,000 accesos, después del 1.º de marzo pasado”, cuando fueron encontradas. “Lo que está claro es que ni ellos mismos (INTERPOL) pueden decir que eso es 100% verídico, aceptable”, justificó.
El diputado Roberto Lorenzana aceptó ahora la validez de los documentos, aunque mantuvo la duda sobre su contenido. “Eso (lo dicho por INTERPOL) ya se sabía, pero no se puede hablar de la veracidad y objetividad”, recalcó. Lorenzana dijo, incluso, que su partido podría pedirle a la ONU que participe en la investigación, para “certificar que cumplieron con los Acuerdos de Paz” y con la entrega de armamento. Cuando se le preguntó si las FARC son un grupo terrorista, Lorenzana evadió la pregunta y se limitó a decir que habían “evolucionado”.
Al finalizar la plenaria de ayer, la bancada del Frente se retiró por la puerta de los directivos para no dar declaraciones. Solo Irma Amaya y Lourdes Palacios hablaron. “Hay un vocero para ese tema”, dijo Amaya, y comentó, entre risas, que sus colegas habían huido por el acoso de la prensa.