“Raúl Reyes”, el número dos de las FARC abatido en Ecuador, pidió a otro líder rebelde Andrés París hacer lo posible porque el ahora presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, entrara a formar parte del Parlamento Centroamericano (PARLACEN).
En la carta del 1.º de marzo de 2000, Reyes pide a París —uno de los voceros de la guerrilla colombiana durante las frustradas negociaciones de paz que impulsó el presidente Andrés Pastrana— que “mueva lo que sea necesario para su presencia (de Ortega) en el PARLACEN”. Ortega había dejado la presidencia en 1990, la cual volvió a asumir en enero de 2007.
De hecho, en la misiva, el ex número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) felicita a París —de quien el Gobierno colombiano ha dicho que se refugia en Venezuela— por haber hablado “con Ortega y Tomás”, aunque se lamenta posiblemente de una fallida transacción de armas.
“Lo grave es que lo conversado con Daniel no resultó acá, sabemos que ellos tienen buenos contactos para los cohetes y otras cosas”, escribió “Reyes”.
Estas revelaciones están contenidas en una nueva serie de documentos entregados por Colombia a la vicepresidenta costarricense Laura Chinchilla y que fueron solicitados por la diputada Mayi Antillón, presidenta de la comisión legislativa que investiga la presencia de los rebeldes en Costa Rica.
Los documentos conocidos ayer hacen mención a Costa Rica en al menos 36 ocasiones, detallando personas con las que las FARC tuvieron contacto en ese país en los últimos años.
Además, se hace referencia en diversos correos electrónicos a dinero y propiedades de las FARC en el país centroamericano.
Entre las figuras costarricenses que aparecen mencionadas en los correos entre “Reyes” y otras personas como Rodrigo Granda (canciller de las FARC), Manuel Marulanda (el máximo líder de la guerrilla) y otros altos cargos del grupo armado destacan el ex presidente Rodrigo Carazo (1978-1982) y el diputado de izquierda José Merino.