Tres de mis parientes están desaparecidos. Confío en que la mano de Dios los protegió del dolor y la tristeza. Los que quedamos estamos latentes a más sufrimientos.
Henry Flores henry_flores2@hotmail.com
Es difícil concebir que esto ocurra en un país donde se ha invertido tanta plata en proyectos de mitigación de riesgos. ¿Dónde está el accionar del Comité de Emergencia Nacional? Eran salvadoreños los que se perdieron. Esos que pagan los impuestos para que ustedes anden en vehículos de lujo.
José Luna jose@gmail.com
Talvez ya no será necesaria otra desgracia de tan grande dimensión para que el Gobierno reaccione y tome en serio la responsabilidad que tiene en sus manos: El bienestar del pueblo. Tantos millones que gastan en viajes y campañas políticas con falsas promesas.
Liana Ramos lianisima@hotmail.com
Yo no quiero culpar a Dios de lo que sucede con los hermanos en Cristo, pero no entiendo por qué estas cosas le están sucediendo más a personas que andan en actividades cristianas. Es que hay tanta gente que ni siquiera sigue un camino cristiano y nada les falta, bueno, solo Dios, pero, ¿por qué sucede esto?
Baltazar jbruizh@hotmail.com
No culpen al pobre motorista. Si él hubiese sabido que esto pasaría jamás lo hubiera intentado. Él sufrió la misma impotencia de todos. Me duele saber que iban niños y los padres que tuvieron que ver a sus hijos irse de sus manos.
Rhina rhinamtz@univision.com