Grupos de jóvenes con uniformes del INFRAMEN y del instituto Albert Camus cerraron ayer las calles frente a la Universidad de El Salvador (UES) y destruyeron propiedad pública y privada.
La acción ocurrió justo un día antes del segundo aniversario de la muerte de dos agentes de la UMO, asesinados el 5 de julio de 2006 en ese mismo lugar por Mario Belloso, ex concejal de Mejicanos por el FMLN y miembro de la brigada Limón.
Sin embargo, los manifestantes dijeron que la protesta era por el alto costo de la vida y que no tenía que ver con los hechos de hace un año, y menos con una acción de apoyo a Belloso, condenado a 35 años de cárcel por el homicidio de dos antimotines.
La acción callejera inició aproximadamente de las 7:30 de la mañana cuando supuestos miembros del INFRAMEN salieron a las calles a exigir al Gobierno la implementación del medio pasaje para los estudiantes y colocaron una bandera roja del Movimiento de Estudiantes Revolucionarios de Secundaria (MERS).
Los manifestantes se movilizaron luego al instituto Albert Camus, al poniente de la UES, violentaron un portón e ingresaron blandiendo sus cinturones en los pasillos. Iban incitando a los alumnos para que dejaran los salones y los apoyaran.
La directora del instituto, Doris de Castillo, se quejó de la falta de seguridad de la PNC, que pese a los constantes llamados al 911 no se hizo presente sino 20 minutos más tarde, cuando los foráneos habían abandonado las instalaciones junto a otros 50 alumnos del Camus, quienes se unieron a la protesta.
Afuera, la turba, de unos 70 adolescentes, destruyó cinco semáforos, tres vallas publicitarias y seis señales de tránsito. La ministra de Educación, Darlyn Meza, condenó las acciones y dijo que solicitará a la Fiscalía General de la República una investigación.
A las 10:50 de la mañana se escuchó una sirena policial y los estudiantes comenzaron su huida saltando el portón principal de la UES, que había sido cerrado dos horas antes. El rector de la UES, Rufino Quezada, desaprobó que utilicen el recinto educativo como refugio de delincuentes.