Se puso un pantalón que un día fue negro. También una camisa oscura de la banda Guns N’ Roses. Se encrespó el pelo.
Y se llenó la mano de pulseras de pita. La que más resaltaba era una roja con una estrella blanca, una pulsera del FMLN. Así vestido, Eliseo Bermúdez, de casi 18 años, se trasladó desde el Puente Cuscatlán hasta Ilobasco, para buscar su partida de nacimiento.
Era jueves 16 de julio, el reloj decía que eran las 2 de la tarde, era el día y la hora elegidos para sacar el DUI.Eliseo no lamentó tanto la caminada que tuvo que pegar para llegar a la 9.ª avenida sur del centro de San Vicente.
Lo que lamentó fueron los $5 que tuvo que gastar entre pasaje, comida y partida de nacimiento para obtener el documento. Llegó acompañado de su tía. Dice que su madre no tiene DUI y que por eso no lo acompañó. Entró al duicentro, esperó, salió del local, volvió a entrar, volvió a esperar. Para su mala suerte, nada logró. Estuvo así por más de una hora.
Al final obtuvo como respuesta un “no”. No se lo dieron porque un familiar en primer grado tenía que servirle de testigo. “Que no lo saque ni pepa. Más que enojada le salió la vieja”, protestó la tía de Eliseo. Para ellos, ese trámite se convirtió en algo así como querer pasar el mar en bicicleta.
A Beatriz Córdova tampoco se lo dieron. A ella no se lo dieron porque su partida de nacimiento estaba muy vieja. Uno de los requisitos exigidos por DOCUSAL es que la partida de nacimiento no tenga más de un año de emisión. Estas dos historias se repitieron a lo largo de la tarde.
De diez jóvenes que llegaban, solo uno salía con cara alegre. “A mí me costó convencerlo que viniéramos, y mire gran ‘perdedera’ de tiempo y de pisto que lo hacen pasar a uno”, se quejó Nohemy Durán, una madre de familia.
Nohemy fue testigo de cómo solo tres jóvenes lograron su documento en toda una hora de espera. Su hijo no corrió tal suerte. “De todos modos no le interesa votar, lo queríamos para cobrar la remesa”, dijo en su retirada.