“Desde ahora, Mauricio Funes está integrado con voz y voto en todo lo del FMLN. Bienvenido a esta familia”, fueron las palabras que recibieron ayer al candidato presidencial a su recién estrenada militancia efemelenista. Una militancia que, sin embargo, minutos antes no le hizo acompañar a la cúpula del partido en el canto de su himno.
Le bienvenida se la dio el secretario del partido, Medardo González, quien ayer se mostraba extrañamente bromista.
Funes firmó su ficha de afiliación con dos testigos por delante: González y su compañero de fórmula, Salvador Sánchez Cerén. “Estamos celebrando la feliz conjugación entre el FMLN y mi candidatura”, manifestó el candidato, con lo asume los postulados y estatutos del principal partido de izquierda de El Salvador.
En términos formales, Funes —quien por 21 años ejerció el periodismo— se convierte en un militante efemelenista con número de afiliación incluido, pero ha dejado claro que no asumirá a rajatablas la liturgia del Frente. Sin embargo, los estatutos plantean que el partido es de carácter “democrático, revolucionario y socialista”, y los afiliados asumen como propios esos postulados.
Julio Hernández, ex efemelenista y ahora secretario general del FDR, afirma que no ve una contradicción entre estatutos y candidato, sino entre lo que Funes y el partido proyectan en posiciones políticas. “Por el discurso que Mauricio ha dado más parece un socialdemócrata”, afirma.
El analista Roberto Turcios destaca la inscripción como un “hecho inexorable que tenía que darse”; mientras que el ex diplomático y columnista Ernesto Rivas Gallont lo ve como el “cumplimiento de un compromiso” constitucional.