Los mecanismos de recaudación de fondos para la campaña electoral, en la que el partido tricolor estima gastar entre $14 y $15 millones, ya comenzaron oficialmente y uno de ellos es la venta de tarjetas para cenas en honor del candidato presidencial, Rodrigo Ávila. La cena de anoche marcó el inicio de este proceso, y los invitados tenían un aporte de $500 por plato doble.
De acuerdo a César Funes, miembro del COENA y jefe de campaña, con este tipo de eventos se pretende completar el presupuesto estimado, ya que por lo menos $9 millones son esperados como parte de la deuda política que Hacienda le entrega a cada partido por sus votos. El resto será por medio de donaciones “en eventos de esta magnitud”, agregó Funes.
Y ayer, en esa cena, también fue presentada como el escenario para mostrar el apoyo de ciudadanos al candidato arenero, comenzaron a desfilar algunos empresarios, entre ellos Enrique Alejo, un cubano residente en Estados Unidos y dueño de los supermercados Liborio. Alejo fue el primero en organizar en EUA una comida al candidato, a la que asistió el presidente Antonio Saca.
Precisamente Ávila se reunió con él en privado y fue antes de iniciar la cena, a la que también asistió el empresario Roberto Murray Meza, quien confirmó que su presencia es una clara muestra de apoyo al candidato y aprovechó la oportunidad para invitarlo a elegir sin presiones su candidato a vicepresidente que lo acompañará. “Si los salvadoreños vamos a confiar en él, que sea él quien elija a la vicepresidencia, que la vicepresidencia no sea impuesta”, agregó el empresario, quien fuera uno de los nombres que sonaron para la candidatura.
Hasta el cierre de esta nota, ARENA no tenía un cálculo de la asistencia al evento y la recaudación lograda, pero aunque esta cena es hasta la fecha la más cara, ya con anterioridad, el sector profesional del partido había hecho sus pininos en la recaudación con una cena que implicó una “donación” de $200 “con asistencia considerable”, según afirmó un dirigente arenero, quien sin quejarse del pago de sus $500 aceptó que en la cena de anoche fue más difícil la colocación y venta de las tarjetas.