El presidente de la República, Antonio Saca, le pidió ayer al ministro de Hacienda, William Hándal, y al secretario técnico de la presidencia, Eduardo Ayala Grimaldi, que busquen una reunión con el FMLN para negociar la aprobación del presupuesto general de la nación para 2009 y renegociar la deuda que vence en el año 2011.
La decisión del jefe del Ejecutivo llega tras varios meses en los que el Gobierno ha enfrentado problemas de liquidez en su caja chica y que lo han llevado a tener que colocar solo este año más de $500 millones de LETES, papeles que han tenido que ser comprados en su mayoría por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), ante la falta de financiamiento y de compradores en el mercado interno. Solo el BCIE ha comprado $300 millones para que el Gobierno tenga liquidez de aquí a mayo.
La puerta al consenso también llega tras más de año y medio de puntos muertos para negociar temas de país entre el Gobierno y el FMLN y tras la publicación de un campo pagado del Frente en el que confirma su interés en dialogar sobre esos puntos y piden espacio para hacer algunas reformas a la propuesta de gastos para 2009.
Sin embargo, hasta ayer, no había habido ninguna comunicación directa entre el FMLN y Saca para negociar estos puntos. “No la he recibido, pero tampoco puedo ignorar una página completa en el periódico donde piden hablar con el Ejecutivo”, dijo Saca.
“Le quiero decir al FMLN que con mucho gusto el secretario técnico y el ministro de Hacienda están preparados para conversar con ellos sobre temas eminentemente técnicos de la refinanciación. Yo abro las puertas para que se reúnan en el Ministerio de Hacienda”, reiteró. Y el Frente ayer le terminó de tomar la palabra al presidente, al confirmar en voz del diputado Gerson Martínez la decisión de votar por el refinanciamiento de la deuda (ver nota secundaria).
Es más, el lunes, en una conferencia de prensa, el FMLN adelantó que está dispuesto a aprobar el proyecto de presupuesto 2009, pero pide revisar los montos asignados a Agricultura y Educación. Saca, por su parte, dijo que están abiertos a estudiar las propuestas que podría tener el FMLN: “Por supuesto que el Ejecutivo está abierto al diálogo y a las observaciones que va a hacer el FMLN tanto a los préstamos como al presupuesto. Estoy listo para escucharlos”.
Ayala Grimaldi, hasta ayer al mediodía, confirmaba que aún no tenía comunicación alguna con representantes del FMLN, pero reiteró la orden del mandatario de sentarse a dialogar con el partido de izquierda “cuantas veces sea necesario” para lograr la aprobación del presupuesto y de $950 millones en créditos para renegociar deuda.
Saca también hizo un llamado a todos los partidos políticos para que las negociaciones sean a escala técnica y que no se eleven al plano político electoral.
Deuda llega al congreso
Mientras el presidente hacía el llamado, su ministro de Hacienda presentaba a la Asamblea Legislativa los dos proyectos de decreto que refinancian y reestructuran la deuda pública, sobre todo el vencimiento de $653 millones de eurobonos que vencen en 2011.
El Ejecutivo pretende inyectar liquidez en su caja con $500 millones provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y $450 millones del Banco Mundial (BM). Parte de eso servirá para refinanciar los eurobonos 2011, y el remanente puede ser utilizado para reestructurar otras deudas o invertirlos en programas sociales como educación, salud, red vial o seguridad ciudadana. “Queremos dejar este tema ya resuelto para el futuro gobierno que inicie el 1.º de junio de 2009”, dijo Hándal mientras entregaba al presidente del parlamento, Rubén Orellana, las iniciativas que serán discutidas en la plenaria de mañana.
Hándal, quien fue acompañado por el secretario técnico, afirmó que los créditos “tienen condiciones excelentes” en los plazos de vencimiento, las tasas de interés y los años de gracia.
Los bancos internacionales que han ofrecido los $950 millones habían expresado con anterioridad que el plazo límite que tenía el país para lograr el consenso político para estos créditos llegaba hasta octubre, un plazo también señalado por analistas y entidades como la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES). En un primer paso, estos créditos requieren de 43 votos, pero su aprobación final exige mayoría calificada, que no se logra sin los votos del FMLN.