La minuta de los acuerdos tomados en la negociación de este crédito revelan que el camino, a pesar de que no fue fácil, fue más ventajoso que el de otros empréstitos que esperan aprobación en la Asamblea Legislativa.
La ayuda de $142.6 millones para la reconstrucción de los hospitales fue llevada a cabo por medio de una videoconferencia en San Salvador y Washington el 18 de octubre de 2001, entre la delegación salvadoreña y el Banco Internacional para la Reconstrucción y Desarrollo (BIRF).
La autorización para suscribir este contrato de préstamo fue conferida por la Asamblea Legislativa el 19 de diciembre de 2001 y publicado en el Diario Oficial el 20 de diciembre del mismo año.
Después de intensas negociaciones y cambios en asignaciones del proyecto a sugerencia del FMLN que negoció sus votos (indispensables), el crédito fue ratificado por unanimidad el 3 de junio de 2003.
Con un año y medio de retraso, el Gobierno inició la reconstrucción que hoy se justifica en los procesos de preinversión y el hábito de retardo legislativo.