Altos jefes de la Policía guatemalteca se han involucrado en diversos hechos que van desde homicidios y narcotráfico hasta secuestros.
En noviembre de 2005, la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos capturó a Adán Castillo López, jefe de la Unidad Antinarcotráfico de la PNC, por importar y distribuir droga en los Estados Unidos, junto a otros narcotraficantes de ese país centroamericano.
Otro de los más resonantes casos citados por el periódico “La Hora”, de aquel país, es el de la banda de secuestradores presuntamente dirigida por el subcomisario Rudy Ranulfo Girón Lima y en la que también habría tenido participación el agente José Ucría, sospechoso del secuestro de Luis Ernesto Sosa López, sobrino del presidente del Banco de Guatemala, Lizardo Sosa.
De 1998 a la fecha, han sido depurados 1,031 agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), según el presidente Óscar Berger.