El caso con el que más peso había ganado el hasta ayer jefe de la Sección de Crimen Organizado de la División de Investigación Criminológica (DINC) de la Policía de Guatemala, Luis Arturo Herrera López, fue el ocurrido el 7 de septiembre de 2006, cuando un inusual asalto ocurrió en el aeropuerto La Aurora.
Los ladrones habrían entrado a la terminal aérea con carné de empleados y llevaron a cabo un robo de casi $8 millones a un camión blindado.
A la fecha, hay una lista de 12 personas prófugas de la justicia. Entre los acusados se encuentra un ex capitán de la Fuerza Armada Guatemalteca.
El caso fue asignado a la unidad de Herrera López, por ser el encargado de los delitos relacionados al crimen organizado.
También investigó varios robos en agencias bancarias.
El sospechoso tiene 39 años y ocupaba una jefatura de tercer nivel. Arriba de él solo estaba el director, los subdirectores y el jefe de la división.
El director de la Policía de Guatemala, Erwin Sperisen, aseguró que las capturas demuestran que no están dispuestos a tolerar la corrupción al interior de la corporación.
Al ser cuestionado sobre si había sospechas de malos procedimientos de estos agentes, Sperisen prefirió evadir la respuesta: “El problema es que las sospechas no nos son suficientes para poder judicializar los casos e investigar a alguien, hay quienes de ellos han hecho operativos donde han resuelto casos muy importantes, pero obviamente en esta oportunidad ellos perdieron totalmente el norte de sus funciones y no se puede descartar que hayan participado en algo más”.