Un alto oficial y tres agentes de la División de Investigación Criminológica de Guatemala (DINC) fueron capturados ayer a las 7:50 de la mañana tras una reunión de rutina y remitidos por la tarde a un juzgado por el asesinato el lunes en Guatemala de tres diputados salvadoreños del PARLACEN. Las autoridades vecinas los vinculan con una estructura de trasiego de drogas desde El Salvador. “El último informe que he recibido es que es una banda de narcotraficantes con lazos en ambos países”, aseguró ayer el presidente guatemalteco, Óscar Berger, a su llegada a Ciudad de México, donde se reunió con el presidente Antonio Saca.
Las investigaciones de las fiscalías de ambos países apuntan a que la banda tiene conexiones que alcanzan el territorio salvadoreño, aunque Berger dijo desconocer sí esos nexos también serían policiales, como en Guatemala.
El rastreo de llamadas telefónicas de los policías detenidos alimenta esa tesis. Una fuente cercana a la investigación confirmó que Luis Arturo Herrera López, jefe de la DINC, recibió una llamada con código salvadoreño a las 10 de la mañana del lunes 19 de febrero, el día del crimen.
José Lorki Estuardo López Arreaga, oficial tercero de la PNC guatemalteca, también recibió una llamada con código salvadoreño. Las autoridades sospechan que en esa conversación telefónica se les proporcionó el número de placa y las características de la camioneta de las víctimas.
Los otros implicados son los investigadores José Adolfo Gutiérrez y Marvin Langen Escobar Méndez. El día del asesinato, todos estaban asignados a un caso de robafurgones, al este del país, es decir, al otro lado de la zona en donde ocurrió el crimen, aseguró el director de la Policía guatemalteca, Ervin Sperisen. Otros dos agentes, Marvin Roberto Contreras y Jeyner Varillas Recinos, son ahora prófugos de la justicia, sospechosos de haber participado con los otros cuatro en la intercepción, secuestro y asesinato de los diputados Eduardo d'Aubuisson, William Pichinte y Ramón González, así como de su motorista, Gerardo Ramírez.
El subdirector de la Policía salvadoreña, José Luis Tobar Prieto, consideró que Herrera López, por su puesto en una jefatura, se perfila como el líder del grupo. El capturado no tiene antecedentes de indisciplina, su expediente “está limpio” y lo único que le encontraron fueron reclamos de una deuda bancaria que arrastra desde el año 2001.
El presidente Antonio Saca dijo que era “terrible” saber que miembros de una unidad policial élite estén vinculados con el hampa. “El crimen organizado existe en Centroamérica y puede tener relaciones con el contrabando, con el narcotráfico.” “El crimen organizado actúa de esa manera, matando personalidades públicas”, acotó. Según ambos mandatarios, esta red de narcotraficantes tiene “incrustados” elementos en la Policía Nacional Guatemalteca, y tampoco se descarta el posible involucramiento de agentes salvadoreños.
Los mandatarios enfatizaron que los diputados y su motorista no estaban implicados en el tráfico de estupefacientes y que los asesinatos fueron producto de una confusión.
“Toda la información recabada es que ellos (policías) buscaban algo en el vehículo y al no encontrar absolutamente nada, se dieron cuenta de que se habían confundido y procedieron a sacrificarlos”, dijo Saca. El mandatario guatemalteco, Berger, reforzó: “Equivocadamente procedieron contra los parlamentarios. Al verse frustrados tomaron la decisión absurda de asesinarlos”.
Ayer, en un cementerio privado de Antiguo Cuscatlán, fue sepultado Eduardo d'Aubuisson. Durante las exequias, el hermano del fallecido, Roberto, pidió capturar a los autores intelectuales. Los restos de Pichinte llegaron ayer por la tarde al país, serán trasladados hoy a Cojutepeque.