Recientemente se celebró en la ciudad de México, como parte del Programa Medios y Democracia que auspicia la Fundación Konrad Adenauer de Alemania, un encuentro de la Organización de Consultores Políticos Latinoamericanos (OCPLA), con el propósito de conocer las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC), aplicadas al marketing político y a los procesos electorales de cada país
Uno de los aspectos relevantes de este importante evento lo constituyó la presentación del libro “Ciberpolítica” de la colega venezolana Carmen Beatriz Fernández, quien resalta el hecho de que durante el año 2006 coincidió la celebración de 10 campañas presidenciales en igual número de países latinoamericanos, situación que generó unas condiciones únicas y difícilmente repetibles para iniciar la aproximación a este tema, con la conducción de una primera investigación de tipo comparativo que buscaba medir el impacto del uso político de la red en Latinoamérica.
En tal sentido, dicho libro cumple una doble tarea: por un lado hace uso de los resultados del estudio sobre el uso de internet durante las campañas latinoamericanas del año 2006, y por el otro lado amplía estos resultados con guías cualitativas generales referidas al uso de los nuevos medios en la política de la subregión, brindando continuos ejemplos acerca de las mejores y peores prácticas para el uso y desarrollo de la ciberdemocracia.
Los principales hallazgos del estudio proceden del análisis de 401 encuestas contestadas on line por miembros de un universo constituido por usuarios de internet de Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, México, Nicaragua, Perú y Venezuela.
Un hallazgo interesante del estudio es que la importancia relativa de las distintas fuentes de información varía de acuerdo con la ocupación del usuario. Los periodistas son mayores consumidores de internet como fuente de información política, con un perfil de uso de las fuentes informativas más parecido al del académico que al del elector.
Por el contrario, los consultores políticos descansan más en la TV, quizás buscando asemejarse más al perfil de uso del elector corriente. Son los políticos y los electores quienes tienen un perfil de fuentes informativas más parecido.
No todos los países estudiados manifiestan semejantes niveles de actividad política a través de las redes. A los fines de caracterizar aquellos de mayor y menor intensidad se construyó un índice de uso general de los medios digitales en las campañas presidenciales 2006.
El índice ciberpolítico se construyó sumando los valores correspondientes a las preguntas que indagan sobre el uso de internet como instrumento, tanto de información como de organización política, y dividiéndolos entre el número de entrevistados por cada país.
El índice distingue, además, entre el uso de la red para informarse políticamente (infopolítica) y su uso para activar políticamente (ciberactivismo). La infopolítica incluye expresiones de uso pasivo de los medios digitales durante la campaña electoral como fuentes de información política.
El ciberactivismo, por su parte, implica el uso de los nuevos medios en actividades similares al activismo político, tales como correos electrónicos de familiares, amigos o redes que contenían información política.
Importa señalar que en los países con más cultura democrática y estabilidad social predomina más la infopolítica, mientras en países con fragilidad democrática e inestabilidad social prevalece el ciberactivismo como un espacio de expresión de participación cívica en que los ciudadanos hacen prevalecer sus derechos constitucionales para aportar individual y colectivamente a construir el modelo de sociedad al que aspiran para su familia y su país.