El espinoso camino recorrido por ARENA para seleccionar a su candidato para la Vicepresidencia de la República llegó a su final. Arturo Zablah se constituyó en la fórmula de Rodrigo Ávila en la carrera electoral 2009 y este día estará siendo confirmado en la Asamblea General del partido. La decisión muestra una parte del significado ejecutado de la palabra (o del compromiso) integración, de la cual escribimos la semana pasada, y sobre la cual el partido oficial ha jurado sus cambios y sus ofertas. El discurso comienza a tener sentido operativo.
Zablah está siendo expuesto como la oferta que representa a sectores ciudadanos, a partidos minoritarios pero con capital político, y a otros que han sido considerados críticos de las ortodoxias o han sido proscritos de partidos más grandes. Esa es la oferta, pero está por verse la etapa de hechos del proyecto.
El nuevo compañero de Ávila tiene que mostrar ahora si es capaz de atraer a los grupos de los que se ha hablado en la teoría (y en los pasillos). Si es capaz de concatenar su denominada alianza por el cambio con la escena arenera. Si es capaz de atraer a esos foráneos de aporte, por los cuales también ha sido criticado internamente Ávila por sectores de tradición en su partido. Se ha planteado que tras Zablah viene FDR, partido que ya públicamente ha dejado saber su apoyo, que además podría atraer a algunos que han dejado o ya no comparten en el CD, y a otras personalidades que podrían terminar de consolidar el proyecto, no solo en el papel, y que amplía de manera real lo expuesto por Ávila.
Ya se han escuchado nombres como el del ex alcalde y ex diputado Héctor Silva Argüello, quien estoy seguro que mantiene sus buenos propósitos por encabezar una real reforma en el sector de salud. Su nombre lo he escuchado de los mismos areneros que están cerca del actual candidato. Se ha hablado también de Salvador Samayoa, quien estuvo dirigiendo con muy buen tino el Consejo Superior de Seguridad Pública, un grupo de personalidades de gran nivel, al cual, de manera errónea, desactivó el ex presidente Francisco Flores por motivaciones políticas. Y se han nombrado otras personas que en su carrera se han identificado con políticas renovadoras, ya sea desde la izquierda o desde la derecha, que han cultivado su perfil social, que han mantenido su actitud propositiva, que podrían ingresar por la puerta abierta en la derecha y por la cual ingresó como primer invitado Arturo Zablah.
Ahora bien, no podemos dejar de lado que las complicaciones en ARENA no solo han sido por la integración de externos, sino que también tienen tareas pendientes y en desarrollo sobre el concepto de unión. Habría que ver si por la apertura tal cual está siendo presentada no se ha terminado de extender y descontrolar las discrepancias internas que se vienen generando desde las primarias.
La vicepresidencia representó un intenso debate. Falta ver en qué terminan otras negociaciones y pugnas de grupos de influencia en este partido. Habría que ver la lista final de candidatos a diputados. Habría que ver qué más hay detrás de Zablah, y habría que ver quiénes se van a integrar al equipo de plan de gobierno, que al final terminan siendo principales figuras en un gabinete. La derecha tiene muchos pendientes y un camino cuesta arriba para convencer de su cambio a ese casi 35% de ciudadanos indecisos. Las elecciones están a tres y cinco cortos meses.