El uso que más conocemos es contra los dolores menstruales, pero sus utilidades van más allá. Además, solemos asociarla con el té o infusión, pero existen otras formas de preparar la manzanilla. Son dos las especies conocidas con el mismo nombre: la camomila romana y la manzanilla común. Ambas tienen las mismas aplicaciones y se parecen mucho. Para lograr un mejor sabor de la infusión, se recomienda secar las flores en casa en el menor tiempo posible. Entre sus propiedades están la de sedante y antiinflamatorio. Puede emplearse para colon irritable, ansiedad, inflamaciones bucales, cansancio ocular, catarro, cicatrización de heridas y desde luego trastornos menstruales.
Aplicación
Se utilizan sobre todo las flores de manzanilla, frescas y secas. Puede ser tomando la infusión, frotando una pomada en la piel, haciendo enjuagues bucales, inhalando el vapor de la manzanilla o aplicando el aceite esencial.
Modo de uso
Agregue dos cucharadas de flores secas a dos tazas de agua hirviendo. Inhale el vapor para el catarro y la bronquitis. Una taza diaria de infusión de cinco flores secas contra el dolor de estómago o dolores menstruales.