Dr. Manuel Rivera Castaneda Cardiólogo intervencionista Consultas: 2298-2412
Los pacientes que padecen de dolor de pecho o angina de pecho se quejan de una sensación de apretazón en el pecho o sensación de asfixia. Un episodio de angina no es sinónimo de ataque cardíaco, el dolor del pecho a menudo se relaciona a un esfuerzo físico y a diferencia de un ataque al corazón el daño no es permanente. Los episodios de angina son generalmente causados por enfermedad de las arterias coronarias; el dolor de pecho se hace presente cuando una arteria coronaria no lleva suficiente sangre al corazón. El aporte deficiente de sangre rica en oxígeno al corazón se denomina isquemia.
El síndrome cardíaco x es definido como la presencia del dolor de la angina de pecho en pacientes que no tienen enfermedad; es decir, en arterias libres de obstrucciones.
Este síndrome es más común en las mujeres, sobre todo en las posmenopáusicas. No es peligroso, y no aumenta el riesgo de ataque cardíaco.
Ante esta sintomatología, los pacientes son sometidos a una prueba de esfuerzo y los resultados pueden indicar la presencia de enfermedad en las arterias coronarias. Pero cuando el cardiólogo realiza un estudio denominado angiografía coronaria (se visualizan las arterias coronarias mediante un material de contraste), para detectar obstrucciones en las arterias coronarias, estas no presentan tapones de grasa.
Se ha especulado mucho sobre la causa del síndrome x, algunos médicos piensan que puede estar relacionado a la manera percibir el dolor por los pacientes; otros creen que este síndrome esta relacionado a niveles bajos de estrógeno (hormona femenina).
Más recientemente se cree que el síndrome cardíaco x es causado por un tipo de angina que se ha denominado “angina micro vascular”, producido cuando los vasos más pequeños del corazón, denominados capilares, se contraen.
Ya que estos capilares son muy pequeños, su contracción no aumenta el riesgo de sufrir un ataque cardíaco, y también debido a su tamaño no se pueden detectar con los estudios convencionales que los médicos normalmente empleamos para ver vasos sanguíneos más grandes.
El diagnóstico del síndrome cardíaco x se hace echando mano de muchos de los estudios que se emplean para diagnosticar la enfermedad de las arterias coronarias. Estos estudios permiten al médico determinar si el paciente sufre de síndrome cardíaco x o enfermedad de las arterias coronarias; como lo son un electrocardiograma, una prueba de esfuerzo, ya sea sola o asociada a talio o eco stress.
Frecuentemente, a pesar de los exámenes anteriores, la duda persiste y es necesario efectuar una angiografía coronaria, que es un procedimiento que se realiza en un laboratorio de cateterismo cardíaco, donde bajo anestesia local se efectúa una radiografía animada de las arterias del corazón. Este último examen nos dirá si las arterias del corazón tienen obstrucciones o no.
Es decir, si el resultado de la prueba de esfuerzo es anormal y el de la angiografía coronaria es normal, el médico hará el diagnostico de síndrome cardíaco x, siempre y cuando se descarten otras enfermedades que puedan dar estos síntomas como la hipertensión arterial o una enfermedad de las válvulas del corazón.
Son varios los medicamentos que pueden aliviar la sintomatología del síndrome cardíaco x, como lo es la nitroglicerina que dilata las arterias del corazón; los betabloqueantes, que reduce el consumo de oxígeno; y los calcio antagonistas.
No todo dolor de pecho necesariamente refleja enfermedad de las arterias coronarias, pero esto hay que probarlo.