Capturas. Un documento elaborado por la PDDH consigna que hubo un descenso de menores capturados en el país en 2012.

1,561
adolescentes procesados por homicidio en los últimos tres años.
2,597
fueron los jóvenes procesados en ese mismo período.
“Deben indagar a todos los involucrados en la cadena criminal, pues niñas, niños y adolescentes son utilizados
por adultos.”
Conclusión de la PDDH
Agrupaciones ilícitas, homicidio agravado, extorsión, robo y lesiones son los delitos más comunes por los que casi 12,000 menores de edad fueron procesados en los últimos tres años en el país. La cifra se desprende de un informe elaborado recientemente por la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) sobre el impacto de la violencia en los derechos de los niños y adolescentes en el país.

De acuerdo con datos de los juzgados juveniles, son 11,916 menores, entre niños y adolescentes, los que fueron procesados en 2010, 2011 y 2012. Sin embargo, el informe no especifica cuántos de esos procesos terminaron en condenas.

Según las cifras, 5,815 menores de edad enfrentaron un proceso judicial durante 2010. Eso lo convierte en el año con más casos contra menores de los tres años. El 29 % (1,705) del total de muchachos procesados fue llevado hasta los tribunales acusado de agrupaciones ilícitas.

Ese fue el delito con más casos en los juzgados juveniles del país en 2010. Eso también significa que fue el año en que más niños y adolescentes fueron procesados acusados de agrupaciones ilícitas; aunque los totales no coincidan. Según el documento, esa incongruencia en las cifras se debe a que por un mismo delito pudieron haber sido procesados judicialmente uno o más muchachos.

Para 2011, de acuerdo con el estudio de la PDDH, el delito de agrupaciones ilícitas cayó hasta el tercer lugar con 682 menores de edad procesados. Las cifras del año pasado reflejan que las acusaciones de jóvenes por ese delito fueron aún menos. Los juzgados juveniles reportaron que únicamente 210 menores enfrentaron procesos judiciales en 2012 acusados de pertenecer a grupos ilegales.

Esa disminución coincide con la fecha en que se oficializó el pacto entre pandilleros rivales para dejar de agredirse entre ellos. Ese acuerdo llamado tregua entre pandillas posibilitó que los homicidios registraran también una drástica e inédita reducción.

Las autoridades de Seguridad Pública, de ese entonces, concedieron beneficios a las pandillas como producto de la disminución de los crímenes. Una de esas concesiones fue la reducción de capturas por el delito de agrupaciones ilícitas. Los mediadores de la tregua, incluso, han solicitado que se derogue la Ley de Proscripción de Pandillas. Una herramienta legal que permite a la fiscalía procesar a los pandilleros sin haber cometido otro delito.

La PDDH establece en el informe que la mayoría de jóvenes procesados en los juzgados juveniles acusados de agrupaciones ilícitas tenían una edad promedio de 17 años.

Lo más cercano para conocer cuántos de esos procesos en los juzgados juveniles terminaron en condenas son las cifras de menores ingresados a los centros de inserción social del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y la Adolescencia (ISNA). Los datos de esta institución consignan que solo 16 de los 1,705 adolescentes procesados por agrupaciones ilícitas fueron condenados al resguardo en uno de esos centros.

En 2011, de acuerdo con los datos del ISNA, fueron 61 los menores que recibieron condenas por pertenecer a grupos ilegales o de pandillas. Los procesados en ese año, según el informe de los juzgados juveniles, fueron 682.

Por homicidio

El homicidio agravado aparece como el segundo delito con más procesos contra niños y adolescentes en 2010. Los tribunales juveniles procesaron a 698 menores por 531 casos de asesinato.

Para 2011, los casos de homicidio agravado en los juzgados de Menores ocuparon el cuarto lugar entre los 10 principales delitos por los que adolescentes fueron procesados. Los datos revelan que 589 menores fueron procesados por 445 casos de homicidio.

Pese al descenso entre 2010 y 2011, ese delito ocupó el primer lugar en la lista del año pasado. Según el documento de la procuraduría, 274 adolescentes fueron procesados en 213 casos de homicidio agravado.

El descenso en la cantidad de homicidios también está relacionado con la tregua entre pandillas y la disminución de los asesinatos, según la Unidad de Justicia Juvenil de la Corte Suprema.

Siempre extorsión

Los procesos vinculados al delito de la extorsión en los tribunales juveniles se han ubicado siempre entre los primeros tres lugares en 2010, 2011 y 2012, según lo consignan los datos.

En 2010, la cantidad de procesos fue de 526, en esos trámites judiciales fueron acusados 696 adolescentes. Para 2011, de acuerdo con el informe, la extorsión ocupó el segundo lugar con 487 procesos. Por ese delito fueron acusados 636 muchachos durante ese año.

En 2012 los casos por extorsión ventilados en los tribunales juveniles fueron 200. El total de jóvenes que fue acusado por ese delito en ese año fue de 241.

La PDDH relaciona los delitos de agrupaciones ilícitas, homicidio y extorsión con los adolescentes por el vínculo que tienen con las principales pandillas que operan en el país.

“De acuerdo con los datos proporcionados por los juzgados de Menores y confirmados por la Unidad de Justicia Juvenil de la Corte Suprema de Justicia, muchos adolescentes procesados en los tribunales han sido utilizados por personas adultas para el cometimiento de algunos hechos ilícitos. Las estadísticas reflejan que uno de los principales delitos que se atribuye a los adolescentes durante los años 2010 y 2011 es la participación en agrupaciones ilícitas, independientemente de pertenecer o no a una pandilla”, reza parte del documento hecho público por la PDDH.

Además, la procuraduría señala en el informe que los 10 delitos más cometidos por los jóvenes en los últimos tres años son vinculad0s a factores de identidad de la pandilla como: homicidio, amenaza, asociaciones ilícitas, transportación ilegal de armas de fuego, resistencia, posesión y tenencia de drogas y extorsión: “Esa situación facilita en gran parte el hecho de desvincular responsabilidades de personas mayores o adultas, trasladándolas a los adolescentes”.

Una de las recomendaciones que hace la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos es que las entidades del sector justicia “mejoren y depuren los procesos de investigación para indagar a todos los involucrados en la cadena criminal, pues niñas, niños y adolescentes son utilizados en gran medida en todos estos delitos”.