Cierre En las calles cercanas a la zona afectada, en el barrio capitalino de Anzures, continúa un cerco establecido por el ejército mexicano para la remoción de escombros.

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Angustia y dolor entre los familiares de heridos y muertos en Pemex

Unos 2,500 rescatistas seguían ayer con la remoción de escombros y con ayuda de perros entrenados buscan posibles víctimas en el edificio de PEMEX donde hubo una explosión el jueves que dejó saldo de 33 muertos y más de un centenar de lesionados.

“Continúan las labores de rescate en toda la zona afectada, está presente personal de Gobernación, Protección Civil, Ejército, Armada, CENAPRED, y por supuesto de PEMEX”, explicó a los medios una fuente de PEMEX.

El director general de PEMEX, Emilio Lozoya, visitó ayer el edificio e hizo un recorrido para supervisar los trabajos que realizan las cuadrillas que participan en las tareas de rescate.

Más tarde, Lozoya se dirigió a diversos velatorios de empresas funerarias para ofrecer su pésame a los familiares de los trabajadores fallecidos.

PEMEX dio a conocer ayer en su página web los nombres de 32 de las 33 personas fallecidas hasta ahora, y “solo falta identificar a una mujer, quien permanece como desconocida”, agregó la misma fuente de la empresa pública.

Explicó que hasta ahora no se han encontrado más personas atrapadas o restos de más víctimas, trabajos en los que participan activamente los equipos del Ejército, la Marina y la Policía Federal con perros entrenados. El pasado jueves ocurrió un estallido en uno de los edificios del complejo corporativo de PEMEX en la capital mexicana, cuyas causas y mecanismos se desconocen debido a que, según reportes oficiales, no hubo incendio ni humo ni olores a sustancias inflamables.