Demanda. La CSJ dejó de convocar a examen desde 2007. El año pasado retomó la prueba y ha obtenido el número más alto de solicitudes desde 2002.

Se inscribieron 11,250 abogados para rendir la prueba de suficiencia para ser autorizados como notarios, acreditación que les permite documentar matrimonios, dar fe de testamentos o elaborar contratos. Hoy y el próximo domingo dispondrán de dos horas para responder el cuestionario elaborado por una comisión de magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

Es la primera vez en 11 años que se examina una cantidad tan alta de abogados, según explicó la secretaria general de la Corte, Soledad de Avendaño. El año pasado, por ejemplo, se examinaron 5,927. En 2007, 6,500. El examen masivo inició en 2002, cuando se examinaron 2,040 y solo aprobaron 12 abogados. La nota más alta en aquel momento fue de 6.5.

De los 11,250 abogados que se examinan hoy, solo 1,000 se examinan por primera vez. Los demás ya lo habían hecho. No hay restricciones para quienes reprobaron el examen en ocasiones anteriores. Hay abogados que lo vienen intentando desde la prueba de 2002.

La convocatoria para el examen inició en agosto pasado. La cantidad de abogados a examinarse casi se duplica respecto de la cifra de 2012, pero el costo de la prueba no se ha disparado, según de Avendaño. Esto se debe a que redujeron el gasto en impresiones y gastarán lo mismo en el alquiler de aulas.

“A la universidad le hemos alquilado siempre los días aún si lo ocupábamos media jornada. En esta ocasión, les daba lo mismo la cantidad de alumnos que examináramos”, dijo la secretaria.

Los magistrados aprobaron un instructivo (detallado en la parte superior de esta página), en el cual por primera vez especificaron que la nota mínima requerida para la aprobación del examen será de 6.

El año pasado, que se examinaron 5,927 graduados en ciencias jurídicas, 1,1179 obtuvieron 6 como nota mínima. La nota promedio fue 4 y hubo 11 abogados que alcanzaron una nota de 9.5.

Actualmente hay más de 25,000 abogados autorizados en el país, de los cuales 6,855 están autorizados para ejercer el notariado.

Disposiciones

La prueba se realizará en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA). La Corte dividió a los examinados en dos grupos: hoy se someterán a la prueba 5,623 y el domingo 1.º de diciembre lo harán otros 5,627.

La CSJ estableció que durante el examen los abogados pueden auxiliarse de leyes impresas. Pero está prohibido que ingresen dispositivos digitales a las aulas, como tablets, laptops, teléfonos celulares o agendas electrónicas.

De Avendaño explicó que ocuparon un sistema informático que, de acuerdo con la primera letra del nombre y del apellido, le asignó un código único a los abogados.

“Este código es propio y no lo pueden olvidar porque les sirve para todo el proceso. Esa es otra leyenda urbana que hay que desvanecer: la universidad no conoce, cuando el lector califica, a quién corresponden esos nombres, porque califican códigos”, comentó la secretaria general de la CSJ.

El contenido

El cuestionario lo elaboró la comisión de Abogacía y Notariado, integrada por los magistrados Lolly Claros, Roberto Argueta y Ovidio Bonilla. Esta comisión elaboró 12 claves de la prueba: tres por cada jornada. El examen se terminó de imprimir el pasado jueves.

“Hemos tratado de ser exagerados con el tema de seguridad. Ahorita no hay quien haya visto las respuestas correctas del examen. Cada magistrado tiene sus respuestas correctas”, afirmó de Avendaño.

Algunos abogados que en el pasado reprobaron se han quejado de la complejidad de la prueba o de que la CSJ no entregue un temario para estudiar. “Es un requerimiento de capacidades técnicas. La visión siempre es que este es un tema de un examen profesional y hay que rendirlo como tal. Grado de complejidad siempre lo que se requiere es que se haya estudiado”, declaró de Avendaño.

En los últimos meses, asociaciones de abogados han impartido capacitaciones de refuerzo el examen. También han puesto a la venta discos donde se ofrece una prueba ya resuelta. “La gente nos preguntaba si el cuestionario sale de la Corte: no, porque tampoco le podríamos decir que las preguntas que están ahí son de los cuestionarios de exámenes pasado”, dijo de Avendaño.