El informante estadounidense Edward Snowden dijo que aceptaría residir en Brasil como asilado político en caso de que el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff le ofrezca esa posibilidad, en declaraciones al programa "Fantástico" de la red Globo el domingo por la noche.

"Si el gobierno brasileño quisiera defender los derechos humanos sería un honor para mí formar parte de eso", dijo el ex asesor de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense, responsable de la filtración de documentos que revelaron las prácticas de espionaje realizadas por Estados Unidos en diversos países, entre ellos Brasil.

Agregó que se siente "alentado e impresionado por la creciente libertad política que los brasileños están teniendo" y consideró que Brasil es actualmente "una de las más vibrantes e interesantes democracias del mundo", más allá de "algunos problemas e imperfecciones" que posee "como todo país".

Como ejemplo de la libertad y seguridad que se posee en Brasil, Snowden mencionó al periodista británico del diario "The Guardian" Glenn Greenwald, quien fue el primero en publicar los documentos secretos filtrados por él. Greenwald vive en Río de Janeiro junto a su pareja, el brasileño David Miranda.

"Uno de los dos periodistas con quien yo trabajé con mayor proximidad, Glenn Greenwald, vive y trabaja de forma libre y segura en Brasil, a pesar del tipo de presión que ejercen Estados Unidos y el Reino Unido, que detuvo a su compañero David Miranda como terrorista por portar documentos periodísticos", afirmó.

Miranda fue detenido e interrogado en agosto pasado durante nueve horas en el aeropuerto de Heathrow, bajo la base de una ley antiterrorista. Además se le incautaron su laptop y su teléfono móvil.

Asimismo, rechazó que le haya ofrecido a Brasilia proporcionarle información secreta a cambio de asilo político, tal como fue interpretado por los medios tras la publicación de una carta de su autoría, dirigida "al pueblo brasileño" y publicada la semana pasada.

En la misiva, Snowden afirma que está dispuesto a colaborar con las investigaciones que lleva adelante el Senado de Brasil, pero que para poder hacerlo necesita que algún país le ofrezca asilo político permanente.

El ex agente se encuentra actualmente en Moscú, donde tiene un asilo provisorio que termina en mayo del año que viene.

"Nunca voy a cambiar información por asilo y también estoy seguro de que el gobierno brasileño nunca haría eso. Una decisión de asilo siempre debe ser una decisión puramente humanitaria, y la carta fue bastante clara a ese respecto", expresó el ex agente, a través de un correo electrónico, al programa "Fantástico" de la red Globo.

"Nunca cooperaré con nadie fuera del debido sistema legal", subrayó. Reiteró asimismo la explicación dada a los senadores a través de la misiva sobre por qué no puede colaborar. "No estoy en posición de ayudar a los senadores brasileños que están buscando respuestas a preguntas muy importantes, y alentar al pueblo brasileño para que continúe su esfuerzo por garantizar el derecho a la privacidad", afirmó.

"Hasta que un país me conceda asilo político permanente, el gobierno de Estados Unidos va a continuar interfiriendo con mi capacidad de hablar", destacó en la carta. Hace algunos meses, Snowden pidió asilo político a varios países, entre ellos Brasil, y aguarda respuesta. No obstante, el gobierno brasileño sostiene que aún no ha recibido un pedido formal de asilo.

Tras la publicación de la carta, varios senadores que integran la comisión que investiga el espionaje practicado por Estados Unidos en Brasil instaron al gobierno a concedérselo por entender, entre otras razones, que los documentos filtrados por él dieron una gran ayuda a Brasil por revelar la precariedad de la seguridad de sus comunicaciones.


Paralelamente, Miranda lanzó una campaña a través del portal de la organización no gubernamental Avaaz, dedicado a divulgar y buscar apoyo a peticiones consideradas como de interés popular, para presionar a Brasilia a asilar en forma permanente a Snowden.