En ese sentido, es imperativo que además de las obras de mitigación que Obras Públicas efectúa en diferentes zonas y del monitoreo que el SNET realiza en los diferentes volcanes se lleven a cabo para crear conciencia en la población sobre la prevención de desastres naturales.

En lo concerniente a la situación de emergencia que experimentan las personas que habitan en las proximidades del volcán Chaparrastique, debe continuar brindándoseles por parte del Gobierno la ayuda mientras sea necesaria, pero tratando de hacerlo sin mezclar la propaganda electoral con la colaboración que se presta a los damnificados.

No debemos olvidar que especialmente nuestra ciudad capital se encuentra ubicada en una zona sísmica, por lo cual en el pasado se le dio el nombre de “Valle de las Hamacas”. En tal sentido debería existir una permanente campaña informativa a través de los medios de comunicación, Ministerio del Medio Ambiente, SNET, etcétera, con el propósito de informar y capacitar a la población sobre las medidas a poner en práctica antes, durante y después de un desastre natural.

Especialmente en los centros educativos se deberían hacer frecuentemente simulacros sobre evacuaciones en caso de inundaciones, erupciones volcánicas, terremotos e incendios. Además los cuerpos de socorro deberían hacer visitas periódicas a los centros educativos públicos y privados para brindar capacitaciones a los estudiantes y maestros sobre la aplicación de primeros auxilios en caso de resultar personas lesionadas durante fenómenos naturales.

El MINED debe transformarse en una institución gubernamental más protagonista en la prevención de desastres naturales, debido a la masa poblacional de estudiantes que está bajo su responsabilidad. Por tal razón, al inicio de cada año lectivo debería enviar a los centros educativos un detallado instructivo sobre medidas preventivas ante desastres naturales impredecibles como los terremotos, para que sean dadas a conocer a los estudiantes por los maestros en los salones de clase.

Si bien es cierto que estamos padeciendo un terremoto socio-económico permanente en nuestro país, para el cual no es posible hacer simulacros que minimicen sus efectos, es necesario tomar en serio la aplicación de medidas preventivas ante desastres naturales.

Las alcaldías y el MOP deberían de realizar la limpieza de los drenajes para evitar las inundaciones que ocurren en invierno. Además, el Ministerio de Medio Ambiente debe intervenir en la protección de nuestros recursos naturales, ya que continúa la deforestación de los pocos bosques que poseemos y la contaminación de nuestros ríos. Todas las medidas preventivas que se realicen ante desastres naturales ayudarán a minimizar los daños que estos ocasionan. Aún es tiempo de estar preparados ante cualquier desastre que pueda ocurrir en nuestro país para no lamentarnos cuando ya sea demasiado tarde.