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Investigación EUA puede llegar al centro de Metapán

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En la mira. Juan Umaña, alcalde de Metapán y directivo del equipo calero, está en la mira de EUA por sus negocios con Adán Salazar.

La designación de Salazar como capo ha permitido al Gobierno de Estados Unidos empezar a investigar a otros empresarios relacionados al cartel de Texis.

16 de Junio de 2014 a la(s) 6:0 / Héctor Silva Ávalos*

Hay algún asomo de lluvia. Solo eso, un asomo que nunca llega a estorbar el partido de fútbol que se juega en la cancha del estadio Jorge “Calero” Suárez. Es domingo 4 de mayo de 2014, y la Asociación Deportiva Isidro Metapán juega el último partido del torneo Clausura 2014 del fútbol salvadoreño frente al Santa Tecla. En la grada observa uno de los patrones del club: el alcalde Juan Umaña Samayoa.

En Metapán, en sus cantones y en la carretera que trae hasta aquí, el alcalde está en todos lados. No solo en el estadio o en el club de fútbol, nueve veces campeón. Está en una gigantesca valla en los linderos de la ciudad en la que se anuncia como amigo de los agricultores, en botes de basura azules de la alcaldía colocados cada 100 o 200 metros... En el Registro de Comercio de San Salvador su nombre también está escrito junto al de José Adán Salazar Umaña, junto a quien fundó Gumarsal, una de las empresas a las que hoy Estados Unidos investiga.

Era, aquella del 4 de mayo, una buena tarde para Metapán y su equipo de fútbol: el inicio de la ruta hacia su nueva corona. Veintidós días después, en San Salvador, el club calero despacharía al Dragón para alzarse como campeón.

Lo que pasó en la Casa Blanca en Washington cuatro días después del domingo en que Metapán celebró la novena y casi un mes después de ese nublado domingo 4 de mayo sí amenaza con convertirse en tormenta para el alcalde y pope metapaneco.

A partir del 30 de mayo, fecha en que el presidente Barack Obama designó a Salazar Umaña como capo internacional del narcotráfico, las posibilidades de que el nombre, las empresas y los activos del alcalde Umaña Samayoa aparezcan con más frecuencia en despachos y expedientes de autoridades federales en Estados Unidos también aumentaron.

OFAC está hoy viendo todos los nombres de los socios de Salazar Umaña, sobre todo de los socios más cercanos, confirmaron en Washington dos fuentes: una estadounidense y otra salvadoreña, que conocen de cerca la investigación al empresario.

En buena parte de los documentos a los que los agentes de la OFAC que elaboraron el expediente en el que Obama basó su designación tuvieron acceso, aparece el nombre del alcalde metapaneco al lado del de “Chepe Diablo”. También aparece el del hijo de Umaña Samayoa, Wilfredo Guerra Umaña, presidente de Gumarsal. En uno de los cuadros de datos anexo al expediente aparecen, junto a cada uno de esos nombres, los porcentajes de participación que alguna vez tuvieron en la empresa agroimportadora: 25 % cada uno. En San Salvador, una fuente del Ministerio de Hacienda asegura que Salazar Umaña ya se deshizo de sus acciones. Este periódico intentó, sin éxito, controlar por teléfono al alcalde metapaneco para pedirle su reacción respecto de las investigaciones de EUA.

Umaña Samayoa y Guerra Umaña, al igual que Salazar Umaña, fueron acusados por la fiscalía salvadoreña de evasión de impuestos. En abril de 2014, el Juzgado Noveno de Paz de San Salvador los exoneró definitivamente luego de que pagaron en conjunto $912,299.01 en concepto de Impuesto Sobre la Renta no pagado en el ejercicio fiscal 2010.

Tanto el alcalde de Metapán como su hijo han dicho que los señalamientos por narcotráfico en su contra obedecen a una guerra entre empresas harineras.

Los apellidos de Guerra, Salazar y Samayoa, además de coincidir en la directiva de Gumarsal, se enlazan en la directiva de Hoteles Salvadoreños: Hotesa.

Guerra Umaña dijo durante una entrevista que concedió en abril pasado que Salazar Umaña, con quien no tiene parentesco, era como su padre, como su mentor en el negocio de los granos. Se refirió a su socio como una persona que le ha dado buenos consejos. “Jamás me ha dado una insinuación de hacer algo incorrecto”, aseguró.

Lo que viene

En Washington, una fuente cercana a la investigación explica que las pesquisas contra los socios de Salazar Umaña pueden terminar en designaciones específicas de OFAC como sujetos sospechosos, mas no como capos internacionales de la droga (kingpin) en las etapas iniciales.

Lo que sí puede ocurrir, si las investigaciones avanzan hasta el punto de vincular a otras personas y empresas con Salazar Umaña, es que estas y sus socios en Estados Unidos sean objeto de fiscalización y sanciones.

Y, dicen una fuente en Washington y otra en San Salvador, la continuación de las averiguaciones puede implicar que la investigación administrativa se convierta en investigación criminal contra el cartel de Texis y, a la postre, en presión política de Washington a la fuerza pública salvadoreña para que trate con “menos paños tibios” a los metapanecos, asegura una fuente cercana al caso en San Salvador.

El estadio “Calero” Suárez está justo al lado de la bien cuidada plaza central de Metapán, en el lindero del portal que la enmarca hacia el oeste. En el segundo piso de ese portal hay un restaurante que, según el cuento común entre periodistas deportivos, es desde donde “don José Adán” –como se le llama en Metapán– Salazar Umaña despacha en día de partido. Aquel 4 de mayo, “Chepe Diablo” no estaba ahí, ni en las graderías desde las que veía el juego el alcalde Umaña Samayoa, su socio. Hoy, su nombre trascendió ya a Metapán y El Salvador: está en la misma lista en la que presidentes estadounidenses han nombrado como capos internacionales de la droga a, por ejemplo, Joaquín Archibaldo Guzmán Loera y Pablo Emilio Escobar Gaviria.

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