El Salvador - Abril 27, 2017

LPG Radio

Clasificados

“Nini” a la fuerza

Revistas
  • Revistas
  • / 7 Sentido

Persiste en todo este panorama la falta de oportunidades. La falta de condiciones básicas de salud y nutrición, por ejemplo, limita de por sí el potencial de desarrollo de los niños y niñas.

29 de Mayo de 2016 a la(s) 6:0 / Mariana Belloso/Periodista

Archivado en

El término “nini” –ni estudia, ni trabaja– es vinculado en un primer momento a holgazanería, pereza, falta de ganas de superarse, cero interés en hacer algo productivo. Y quizá esta percepción sea válida en otras realidades, en otras sociedades, en otros contextos y, seguramente, en algunos casos de El Salvador. Pero en lo que a los “nini” salvadoreños respecta, no trabajar ni estudiar es más un tema de falta de oportunidades.

La información es poder, es poder de decisión, poder de opinar con base, poder de actuar e incidir con mayor eficacia. Y ese poder nos lo otorgó la publicación, hace algunos días, de un estudio de la Fundación Dr. Guillermo Manuel Ungo (FundaUngo), titulado “Los jóvenes ‘nini’ en El Salvador”. ¿El dato más crudo e impactante de este estudio? Un 26 % de los jóvenes salvadoreños entre las edades de 16 y 29 años no trabaja ni estudia.

El documento recoge toda una radiografía de este segmento poblacional, sus características sociales, demográficas, dónde viven y qué lugar ocupan en sus núcleos familiares. Uno de los hallazgos más importantes, sino es que el más esencial, es que estos “nini” salvadoreños no lo son por decisión propia, sino porque no tienen opciones.

La FundaUngo presentó el estudio y aseguró que esta es una realidad que implica un verdadero desafío para las políticas públicas: se está desaprovechando el potencial productivo de los jóvenes, y se está limitando su desarrollo humano.

Estos jóvenes están fuera del sistema educativo, de talleres de formación, y de actividades productivas, debido a causas que van desde no contar con recursos económicos hasta el hecho de que ya son padres y madres, o son responsables del cuido de algún otro miembro de la familia, menor de edad o adulto mayor.

Persiste en todo este panorama la falta de oportunidades. La falta de condiciones básicas de salud y nutrición, por ejemplo, limita de por sí el potencial de desarrollo de los niños y niñas. Luego, existe una brecha en la cobertura de la educación. Por ejemplo, ha habido avances importantes en el acceso a educación básica y actualmente nueve de cada 10 niños asisten a la escuela en este nivel. Pero cuando se llega a la educación media, el bachillerato, la tasa baja a un 35.4 %, es decir, tres de cada 10 jóvenes. La educación universitaria se vuelve aún más inalcanzable, y el estudio de FundaUngo destaca que solo un 13.2 % de los muchachos entre 19 y 24 años recibe educación superior.

A esta falta de acceso a la educación se suma otro factor: ser mujer. Ocho de cada 10 “nini” en El Salvador son mujeres. Y sí, se debe a cuestiones culturales, a desigualdad, a discriminación. Estas niñas, adolescentes y jóvenes no tienen un trabajo formal, remunerado, pero sí trabajan en sus hogares. Se dedican a labores domésticas, totalmente invisibilizadas, sin salario, sin cobertura de protección social.

Como el estudio de FundaUngo cruzó datos sobre la composición de los hogares de estos jóvenes, se ve además que muchas son madres de familia, compañeras de vida del jefe de hogar, o nueras. De nuevo, el patrón social de que la mujer debe quedarse en la casa y atender a los hijos hace que muchas de estas niñas, adolescentes y jovencitas estén fuera del sistema educativo y del mercado laboral.

Vivir o no en la ciudad es otro factor que influye en las probabilidades de no estudiar ni trabajar. En la zona urbana, dos de cada 10 jóvenes son “nini”, pero en el campo la proporción aumenta a tres de cada 10.

Este estudio debería convertirse en un mapa para el diseño de políticas públicas de inclusión, de definición de prioridades, de enfoque de género, de distribución de la inversión, que permitan abrir puertas para esta parte tan importante de la población. Tachar a los “nini” de holgazanes es fácil, unirnos como país para destrabar los candados que los mantienen excluidos de las oportunidades es el verdadero reto, la tarea real que hay que comenzar a cumplir

Más de tu interés
Videos Patrocinados

Estimados lectores

LA PRENSA GRÁFICA mantiene la disposición de dejar sus canales de comunicación abiertos para la libre expresión de nuestras audiencias sobre cualquier tema publicado en nuestras plataformas digitales. Sin embargo, hemos leído comentarios ofensivos así como discusiones bastante negativas que contradicen el sentido de la libre expresión.

Les invitamos a hacer buen uso de este espacio generando discusiones sanas y con respeto, ya que al detectar ofensas o calumnias nos vemos en la obligación de borrar los mensajes.