El Salvador - Julio 20, 2017

LPG Radio

Clasificados

Empresa se desliga de “Chepe Diablo”

Judicial
  • El Salvador
  • / Judicial

Empresa. Fachada de una de las bodegas de Central Agrícola, que fue constituida en El Salvador y tiene su sede en Guatemala.

Central Agrícola adquirió acciones de una de las sociedades vinculadas a red de José Adán Salazar en garantía por un pago.

17 de Julio de 2017 a la(s) 0:0 / Gabriel García

Representantes de la empresa Central Agrícola, constituida en El Salvador pero con sede en Guatemala, aseguraron que tuvieron una sociedad vinculada a José Adán Salazar, “Chepe Diablo”, y Wilfredo Guerra, presidente de Gumarsal, pero que no sospecharon que ellos trabajan con dinero de origen ilícito.

LEA TAMBIÉN: Encarcelan a “Chepe Diablo” en máxima seguridad

La Fiscalía General de la República (FGR) señaló en abril pasado que Guerra y Salazar utilizaron una red de 26 empresas, entre estas Graneles de Centroamérica, para lavar más de $215 millones.

LA PRENSA GRÁFICA publicó que los principales accionistas de Central Agrícola, Luis Eduardo de la Cruz Calderón y José Leiva Fajardo, figuraron en la directiva de una empresa de cartón. Sin embargo, ellos, a través de sus voceras, aclararon que la relación con la empresa de los imputados fue a través de una intermediaria.

LEA ADEMÁS: Fiscalía pide información a EUA sobre “Chepe Diablo”

El caso se resume así: la empresa Avícola Salazar acumuló más de medio millón en deuda con Central Agrícola, y como garantía de pago le dio a Central Agrícola acciones de Graneles de Centroamérica, una empresa señalada por la Fiscalía como sociedad de “cartón”. Más adelante dichas acciones fueron compradas a Central Agrícola por Wilfredo Guerra.

Central Agrícola abastecía a Avícola Salazar. La deuda que Avícola acumuló con Central Agrícola fue de $656,996.44; y Avícola Salazar se comprometió en agosto de 2008 a pagarle con intereses en 18 cuotas. Como garantía de la deuda, los apoderados legales de Avícola Salazar trasladaron a Central Agrícola el 22 % de las acciones totales de la empresa señalada como de “cartón”: Graneles de Centroamérica.

En la junta directiva de Graneles de Centroamérica, elegida para el período del 5 de enero de 2009 y al 9 de febrero de 2011, aparece Annelise Nissen, quien en ese momento operó como representante de Central Agrícola en calidad de tenedora de las acciones recibidas.

En total, Central Agrícola recibió 9,334 acciones de Graneles de Centroamérica, valoradas en $214,061.04, menos de la mitad de la deuda adquirida.

Representantes de Central Agrícola aseguraron que aceptaron las acciones de Graneles de Centroamérica de “buena fe” en función de un valúo de la empresa, hecho en julio de 2008. Luego de que Avícola Salazar incumplió su acuerdo de pago, las acciones de Graneles de Centroamérica que tenía Central Agrícola fueron vendidas a Gumarsal, empresa de Wilfredo Guerra, también señalada de lavar más de $170 millones entre 2003 y 2015.

Compra de acciones

En documentación presentada por Central Agrícola consta que Wilfredo Guerra, de Gumarsal, le compró las acciones en cinco pagos realizados entre el 5 de julio y el 28 de septiembre de 2011. La compra se realizó por un total de $499,980, es decir, más del doble del valor con las que fueron transferidas como garantía.

Según los voceros de Central Agrícola, su empresa asociada con la multinacional ADM rastreó en varias ocasiones a Wilfredo Guerra y los representantes de Avícola Salazar, Manuel Inés Salazar Torres y Nelson Armando Salazar Torres, para conocer si tenían asuntos pendientes con la ley, pero no encontraron nada.
 
Más de tu interés
De El Economista
Anuncios clasificados

Estimados lectores

LA PRENSA GRÁFICA mantiene la disposición de dejar sus canales de comunicación abiertos para la libre expresión de nuestras audiencias sobre cualquier tema publicado en nuestras plataformas digitales. Sin embargo, hemos leído comentarios ofensivos así como discusiones bastante negativas que contradicen el sentido de la libre expresión.

Les invitamos a hacer buen uso de este espacio generando discusiones sanas y con respeto, ya que al detectar ofensas o calumnias nos vemos en la obligación de borrar los mensajes.