El Salvador - Agosto 20, 2017

LPG Radio

Clasificados

Protegerlos durante un divorcio

Mujer
  • Mujer

Proteger a los niños durante un divorcio es una tarea que todos los padres deben tener en cuenta, ya que, aunque no lo notemos, son los más perjudicados en la separación.

5 de Agosto de 2017 a la(s) 0:0 / Eme de Mujer/ Fátima Escobar

El divorcio es un proceso que involucra tanto a padres como a hijos. Mientras los primeros están preocupados en resolver muchos asuntos personales y la pareja conyugal se separa, vale recordar que no se separarán de sus hijos, pues el vínculo parental es para toda la vida.

Si bien toda separación implica un quiebre y cambios, el fin de la pareja con hijos no tiene que ser un hecho traumático. Serán las actitudes que los mayores adopten ante ese hecho lo que condicione el vínculo futuro entre esos padres separados y sus hijos.

Etapas

En la primera etapa de este proceso pueden existir peleas, desamor o indiferencia entre los miembros de la pareja que llevan a la separación. Vale recordar que los hijos son siempre testigos de lo que ocurre en el hogar con sus padres.

En la segunda etapa –o separación propiamente dicha– es importante que los padres encuentren las palabras para explicar qué acontecerá con el núcleo familiar, según las edades de sus niños. De esa forma se evitará la culpa y las falsas lealtades en los hijos.

Luego de la separación, cada padre resolverá su vida y, si puede sanar sus heridas derivadas del divorcio, podrá mirar con empatía a sus hijos. De lo contrario, muchas veces volcará el enojo en ellos sin intención ni consciencia de lo que están haciendo.

Es importante que se analice la idea de ir a una terapia junto al menor para que la idea de ver a sus padres separados no le sea tan difícil. Recuerda que tomar una decisión de divorcio trae cambios drásticos en todas las partes de la familia; por ello se debe apoyar a los hijos en todo momento.
 

Protegerlos

Informarles y hacerles sentir que el divorcio no es su culpa.

Hacerles saber que ellos no podían haber hecho nada para impedir que la pareja parental se separara.

No poner al hijo en el medio de peleas de adultos.

No crear situaciones en las que el niño tenga que elegir a un padre por sobre el otro.

No hablar mal del otro padre, aunque tenga motivos de sobra para hacerlo.

No tratar de minimizar el tiempo que el niño pasa con el otro padre ni lo que hace en su compañía.

Más de tu interés
Anuncios clasificados

Estimados lectores

LA PRENSA GRÁFICA mantiene la disposición de dejar sus canales de comunicación abiertos para la libre expresión de nuestras audiencias sobre cualquier tema publicado en nuestras plataformas digitales. Sin embargo, hemos leído comentarios ofensivos así como discusiones bastante negativas que contradicen el sentido de la libre expresión.

Les invitamos a hacer buen uso de este espacio generando discusiones sanas y con respeto, ya que al detectar ofensas o calumnias nos vemos en la obligación de borrar los mensajes.