Recrudecimiento. Pese a que la violencia terrorista había sufrido un descenso gradual durante los últimos tres años en el país, desde finales de 2012 esa tendencia ha cambiado, según los expertos.

Al menos 11 civiles, siete miembros de las fuerzas de seguridad de Pakistán y 12 insurgentes han muerto en combates registrados ayer en la madrugada en el distrito noroccidental paquistaní de Lakki Marwat, informaron a Efe diversas fuentes.

Los choques, que duraron varias horas, comenzaron hacia las 4 de la mañana hora local (23:00 GMT del viernes), cuando unos 30 rebeldes aproximadamente atacaron con armas automáticas y granadas un puesto de la Policía Fronteriza (Frontier Constabulary) en la zona de Sarai Narang.

Una fuente de la administración local explicó a Efe que los civiles fallecidos eran casi todos miembros de una misma familia.

De acuerdo con su versión, fallecieron al registrarse una explosión –al parecer provocada por un proyectil– en su vivienda, que estaba situada en las inmediaciones del campamento de los Frontier Constabulary.

Según fuentes de la policía consultadas por Efe, siete miembros de las fuerzas paquistaníes fallecieron y 12 resultaron heridos durante los combates, en los que también perdieron la vida 12 de los atacantes y cuatro sufrieron heridas.

En un comunicado, el Ejército paquistaní rebajó a seis el número de muertos en las filas de las fuerzas de seguridad y precisó que “dos terroristas fallecidos portaban chalecos con explosivos”.

De acuerdo con esta fuente, los heridos han sido trasladados a hospitales militares de ciudades cercanas de la provincia de Khyber-Pakhtunkhwa.

Un portavoz de Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), que aglutina varias facciones talibanes, atribuyó en declaraciones a la prensa local la autoría del ataque a este movimiento, y lo justificó como una venganza por la muerte reciente de cabecillas insurgentes en ataques de aviones no tripulados de Estados Unidos.

El incidente de esta madrugada en Lakki Marwat llega después de que el viernes al menos 27 personas perdieron la vida en un atentado a la salida de la plegaria del viernes en una mezquita de fieles chiíes de la localidad de Hangu, también en el noroeste de Pakistán.