Una campaña presidencial tan adelantada tiende a ser monótona. Es difícil que se produzcan grandes novedades, el panorama es bastante predictible; sin embargo, hay movimientos.

ARENA dio un paso importante al cambiar sus estatutos y crear diferentes instancias, lo que facilitaría la modernización y apertura del partido. Lo hace más democrático “alejado del control de caudillos o grupos”, como declaró su presidente. Esto puede ser relevante, dependiendo de cómo se desarrolle, de cuán innovadores sean, de cómo logren concretar esa apertura y ese cambio que muchos ciudadanos –no solo areneros– esperan, el que podría ilusionar a la gran masa que está cansada y quiere algo diferente.

El cambio les da la oportunidad de captar fuera de su nicho, de ganar aceptación en el enorme mercado electoral de inconformes, “swingers” y jóvenes que no vivieron la guerra, cuyos votos definirán la elección.

No están libres de problemas internos, sectores inconformes, los que quieren cambio y no ven suficiente, manifiestan verlo, los que se aferran al statu quo, grupos o personas que quieren mantener influencia o poder, algo natural en cualquier grupo en que hay cambio. Los mayores críticos de ARENA, no obstante, están fuera, entre los que no son areneros, muchos que no votarían nunca por ellos, crítica solamente destructiva.

Sin embargo, hay críticos externos a quienes no les gusta la actuación del FMLN y su gobierno, ni el señor Saca, y ven a ARENA como la única oposición real a lo que rechazan y quisieran verla como el partido de su preferencia electoral para 2014, pero aún no les convence.

Las críticas de este grupo no uniforme, de opiniones y tendencias diferentes, deberían ser escuchadas con atención, pueden contener valiosos aportes, representar la voz de los que pueden atraer para ganar.

El FMLN también hizo un movimiento significativo, de la posición moderada, democrática y buscando buenas relaciones con Estados Unidos al discurso radical de abrazar el chavismo bolivariano, aparentemente por las toneladas de dinero que les entrarán por Alba inversiones, para conseguir votantes “clientelares” como Venezuela y Ecuador.

En el actuar gubernamental se mueven entre intentos de autoritarismo antidemocrático a moderación cuando la ciudadanía se enciende.

La reciente agresión y retroceso embarazoso se dio con las reformas pasadas y vetadas en menos de una semana, ante la violenta reacción de la sociedad civil, tratando de aparentar lo que no se puede justificar. Qué ridículo de antología hicieron pasar a sus incondicionales GANA y el PCN.

Su candidato una semana declara compromiso con la democracia y amistad con Estados Unidos y lo que eso representa, y la siguiente dispara su discurso radical revolucionario más acorde a lo que conocemos y se esperaría de él. Los megafondos venezolanos, que producen este cambio de actitud abierta, son de sostenibilidad incierta, pues allá hay sorda lucha por el poder entre varios, algunos que no apoyan seguir tirando dinero fuera con tanta falta en Venezuela.

De todas formas muestran su ser, poco confiables sus declaraciones.

Saca continúa anunciando su proclamación, campaña de expectación con mucho dinero y compra de gente. Parecía que el Frente apoyaba su participación para ganar y gobernar en alianza, luce que eso está cambiando. Adicionalmente al riesgo de acusaciones legales de corrupción, internos y de fuera, realmente serio, enfrentan ahora la teoría de inconstitucionalidad de su candidatura, que cobra fuerza en la derecha por derecha y en sectores del Frente.

Más preocupante debiera ser la declaración de un influyente excoordinador del Frente diciendo que la Fiscalía debería investigar las franquicias del Estado que tiene como impedimento a su candidatura.

Se le pone cada vez más difícil, algunos creen que no correrá. De todas formas, probablemente no importa, sus posibilidades son de incomodar a ARENA, muy difícilmente de ganar o servir para que gane el Frente.

Hay movimiento en el panorama.