Como Paolo es mi amigo, lo primero que le recomendaría es que tome un diccionario del español, o jurídico, para que entienda el significado de extorsión.
Si por escribir que en el contrato de la construcción de un tramo de carretera hay hechos oscuros que no se le aclaran al país te dicen extorsionista, es porque quienes dicen ser demócratas no son tales. Son intolerancia pura.

Como Paolo es mi amigo, lo primero que le recomendaría es que tome un diccionario del español, o jurídico, para que entienda el significado de extorsión. ¡Falsamente me atribuyó una conducta delictiva! Así no se hace periodismo. Y creo que Paolo ya es adulto para que responda por sus actos.

El problema –y eso no justifica lo que hizo– es que no le dieron a leer los documentos esenciales sobre el caso. Tampoco se le dijo toda la verdad.

1. Quizá lo escribí mal. Es cierto que la constructora Meco hizo los diseños de la carretera; pero a Paolo no le dijeron que los estudios de factibilidad los hizo FOMILENIO. Sobre la base de esos estudios se hicieron las bases de la licitación. Fue sobre los datos que proporcionó FOMILENIO que Meco ofertó .

2. Sería bueno que le enseñen a Paolo un documento del 11 de enero del 2011 en el que, ya desde esa fecha, se le dijo a FOMILENIO, para citar solo un ejemplo, que las excavaciones no eran de 240,000 metros cúbicos, sino de 706,000 (la diferencia era del 194%). Y hubo diferencias (en muros de retención) de casi el 1.700%. La factibilidad fue una catástrofe.

3. Más grave aún es que todavía, como se registra en una acta de FOMILENIO de junio del 2012, la empresa Meco pedía, por enésima vez, que le entregaran “el estudio de factibilidad técnica con sus respectivos soportes, que dieron origen a las “cantidades referenciales”. A Paolo no le enseñaron esa acta.

4. Don José Angel Quirós, director ejecutivo de FOMILENIO, alega que no hay razón para los reclamos de la constructora costarricense porque una mesa de resolución de conflictos le rechazó las pretensiones. Mentira. Lo que no le dijo a Paolo es que esa mesa no es tribunal ni nunca lo será. Tampoco sus tres miembros fungieron árbitros. Y lo que pronunciaron no es sentencia. FOMILENIO ocultó a los periodistas (y eso resulta grave) que sobre lo único que resolvió la mesa es que a la empresa Meco se le venció el plazo para reclamar pagos adicionales. Y ese plazo lo estableció el fondo con sangre autócrata. El fondo del reclamo (los $14.4 millones) jamás se debatió en esa mesa.

5. Más penoso es que no le mostraran a Paolo (y esto es más grave aún) el documento de la Mesa de Resolución de Conflictos (la misma que alaba Quirós), en el que se dice que los tres miembros no “comparten la actitud asumida por el cliente (FOMILENIO), al no poner a disposición del contratista (Meco) los estudios y documentos con base en los cuales consignó en los documentos de licitación y en la etapa de consultas la información referencial”.

Por algo, María Bosh, Carlos Peñate y Jerry Brodsky, los tres miembros de la mesa que citó Quirós, le pidieron a FOMILENIO que, para “darle mayor contenido al principio de buena fe contractual, valore la entrega de dicha información” (mayo 1º del 2012). ¿Entonces, don Paolo, se ocultó o no se ocultó información? Lo extraño es que, por denunciar ese tipo de conductas, acabé como extorsionista en un alocado lenguaje.

6. No es cierto que la empresa constructora quiera llevarse el arbitraje a México. Menos cierto es aún, como lo dijo el chele Quirós, que el contrato exige que los arbitrajes se realicen en El Salvador. Eso es falso. No hay una sola línea que diga que el arbitraje debe hacerse aquí. No sé si a Paolo le entregaron una copia falsa del contrato.

7. La verdad es que lo que pidió Meco es que árbitros mexicanos (como pudieron ser de Londres o Nueva York) administren el caso. Pero el arbitraje se ejecutaría en San Salvador. Eso es muy pero muy diferente. El resto es mentira. Y no sé por qué le asustan a FOMILENIO los arbitrajes internacionales, porque, en el caso de una empresa constructora colombiana que se lió con ellos, el arbitraje se hizo en Nueva York. Los árbitros resolvieron hace 15 días. Y ese arbitraje sí exigía que se hiciera aquí. Además, en la Cámara de Comercio local jamás se ha resuelto un arbitraje internacional.

8. En todo caso, arbitraje habrá. Eso lo sabe Quirós y todo el FOMILENIO. El asunto que debe responder el fondo, y eso es lo que debería preguntar Paolo, es quién pagará la factura si Meco gana: ¿FOMILENIO o todos los salvadoreños? El resto es paja. Ahora, si por preguntar eso soy extorsionador, ahí sí estamos jodidos todos.