América Latina recibió hoy con una mezcla de alegría, orgullo y esperanza la elección de uno de sus hijos, el argentino Jorge Mario Bergoglio, como nuevo Papa, el primero en más de 2.000 años de historia de la Iglesia católica nacido en el llamado nuevo continente y el primer jesuita.
 
El "continente de la esperanza", como llamó Juan Pablo II a América Latina, reúne casi a la mitad de los 1.200 millones de católicos del mundo, pero hasta ahora no tenía un Pontífice.
 
En Buenos Aires, cuna de Bergoglio, que era hasta ahora arzobispo de esa diócesis y cardenal primado de su país, el anuncio del nombre del elegido en la quinta votación del cónclave iniciado este martes produjo un estallido de júbilo y los fieles inundaron la catedral metropolitana dando vivas al Papa.
 
La presidenta argentina, Cristina Fernández, le deseó a Francisco una "fructífera tarea pastoral, desempeñando tan grandes responsabilidades en pos de la justicia, la igualdad, la fraternidad y la paz de la humanidad".
 
Casi todos los presidentes latinoamericanos destacaron el hecho de que Francisco sea de esta misma tierra y algunos aprovecharon para invitarle a sus países, mientras que obispos, sacerdotes y otros dignatarios de la Iglesia católica en la región destacaron las virtudes del Papa número 266.
 
Hasta el club de fútbol San Lorenzo de Almagro, del que Bergoglio es hincha, aunque no fanático, según precisó en Bogotá el obispo auxiliar de Buenos Aires, Raúl Martín, manifestó su "orgullo" y publicó una fotografía del carné de socio del nuevo Papa.
 
"El Dios del fútbol es argentino, y ahora también el Papa", subrayó el exfutbolista argentino Diego Armando Maradona.
 
Según coincidieron hoy los que conocen al nuevo Pontífice, de 76 años, sus principales rasgos son la austeridad y la sencillez.
 
Algunos también lo han definido como un "santo" y como una persona inteligente de "una fe muy profunda" y "un gran corazón".
 
"Estamos de verdad muy bendecidos por la estatura moral de Francisco I", dijo el presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, Ricardo Ezzati.
 
"Estamos contentos y recibimos alborozados esta elección como una bendición de Dios", dijo, por su parte, el obispo de Misiones y eembucú (Paraguay), Mario Melanio Medina, quien definió a Bergoglio como un intelectual humilde.
 
El presidente panameño, Ricardo Martinelli, que se declaró "muy contento con que el nuevo Papa sea latinoamericano", anunció a Efe que viajará a Roma y que le invitará personalmente a visitar Panamá.
 
No se sabe aún qué país latinoamericano visitará en primer lugar el nuevo Papa, aunque los argentinos esperan que sea el suyo, pero en la agenda del anterior, Benedicto XVI, que renunció el pasado 28 de febrero, estaba asistir a una Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro en julio próximo.
 
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, al felicitar a Francisco, dijo que su visita fortalecerá "las tradiciones religiosas brasileñas" y reforzará "los lazos que unen a Brasil y al Vaticano".
 
El obispo auxiliar de la Archidiócesis de Sao Paulo Edmar Peron calificó de "agradable sorpresa" la elección de Bergoglio y consideró que sigue la estela de apertura iniciada por la Iglesia tras la elección como pontífices del polaco Karol Wojtyla y el alemán Joseph Ratzinger tras siglos de papas italianos.
 
El presidente de Cuba, Raúl Castro, envió sus "cordiales felicitaciones y mejores deseos para su pontificado",
 
"Por primera vez en la historia, tenemos un papa latinoamericano, un papa suramericano, un papa cuya lengua materna es el español, un papa argentino que se va a llamar Francisco. Enhorabuena", dijo el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.
 
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, consideró que la elección de Bergoglio está llena de "simbolismos", entre los cuales destacó no solo su condición de latinoamericano sino de miembro de la Compañía de Jesús, que pese a su influencia nunca antes había tenido a uno de sus miembros en la silla de San Pedro.
 
El presidente encargado de Venezuela, Nicolás Maduro, en campaña para las elecciones del 14 de abril, atribuyó al fallecido Hugo Chávez alguna influencia en la elección de un Papa suramericano.
 
"Nosotros sabemos que nuestro comandante ascendió hacia esas alturas y está frente a frente a Cristo, alguna cosa influyó para que se convoque a un papa suramericano, alguna mano nueva llegó y Cristo le dijo bueno llegó la hora de América del Sur, así nos parece", aseveró Maduro.
 
El Gobierno de El Salvador, que consideró un "honor" para los países de la región que el nuevo jefe de la Iglesia católica sea latinoamericano, le deseó a Francisco I un "apostolado fecundo" a favor de la justicia.
 
Los deseos de la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, para el nuevo Papa fueron "fuerza y sabiduría en el ejercicio de su pontificado", y los del presidente de Honduras, Porfirio Lobo, que "Dios lo ilumine y bendiga".
 
El presidente dominicano, Danilo Medina, expresó su confianza en que el pontificado de este argentino de origen italiano "contribuya al desarrollo y la paz de nuestros pueblos".
 
Enrique Peña Nieto, presidente de México, confió en establecer una "relación cordial y cercana" con el nuevo Papa, al que saludó "con respeto y afecto", mientras que el jefe de Estado paraguayo, Federico Franco, pidió que "la bendición del Papa colme al Paraguay" y se declaró "emocionado y lleno de fe en Cristo".
 
El mandatario de Guatemala, Otto Pérez Molina, dijo estar seguro de que "Francisco I luchará por la paz del mundo" y manifestó su deseo de que pronto pise tierra guatemalteca.
 
La elección de un Papa latinoamericano hace ver "la importancia que cobra nuestro continente en el mundo entero", opinó Rosario Murillo, primera dama y portavoz del Gobierno de Nicaragua. 

Encuentre un Storify con un recuento de los hechos en el Vaticano desde que Benedicto XVI decidiera abandonar el cargo de papa.