Compromiso. En la cita en Santiago, los países latinoamericanos pusieron especial énfasis en hacer oír su voz en la reforma de los organismos multilaterales, como la ONU, FMI y Banco Mundial.

La Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) iniciaron este fin de semana en Santiago una nueva era en su relación estratégica, conscientes de que se necesitan mutuamente para complementar sus economías y consolidar el multilateralismo.

“Esta convicción compartida de que dependemos el uno del otro es lo que forma la base de nuestra relación”, indicó en una rueda de prensa el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, al término de dos días de cumbre en la que participaron 60 delegaciones europeas y latinoamericanas.

La gran novedad de la séptima cumbre que celebran las dos regiones fue que los países de América Latina y el Caribe acudieron agrupados en un solo bloque, la CELAC, un organismo de integración regional impulsado por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el “gran ausente” de esta cita, debido a su cáncer.

La naciente organización abre la puerta a un nueva era en las relaciones con la UE, determinadas también por el hecho de que América Latina muestra un crecimiento económico, mientras que el viejo continente vive en recesión.

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