El Salvador ha perdido ante dos instancias internacionales un diferendo con la empresa italiana Enel, su socia en la empresa LaGeo, única que aprovecha el vapor del subsuelo del país para generar energía eléctrica.

La negativa de El Salvador de permitir que Enel aumentara su inversión y, por ende, su participación accionaria en LaGeo llevó a los italianos a demandar al país ante un tribunal internacional con sede en París, el cual falló a favor de ellos.

El Salvador apeló el fallo, pero el tribunal de apelaciones de París desestimó la solicitud de El Salvador y dejó en firme la decisión a favor de Enel.

Sin embargo, la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), dueña de Inversiones Energéticas S.A., socia de Enel en LaGeo, ha dicho que buscarán la manera de que la mayoría accionaria de la empresa geotérmica continúe bajo control salvadoreño. El presidente de la República, Mauricio Funes, también expresó una posición similar en declaraciones dadas el fin de semana (ver nota secundaria).

Este conflicto entre el Estado y un socio privado internacional afecta de forma negativa el clima de inversión, aseguró el analista Claudio De Rosa. “La confianza en el respeto y buen funcionamiento de la institucionalidad y de las reglas del juego es fundamental para atraer y retener la inversión extranjera”, aseguró.

Advirtió que en la medida en que no se respetan los acuerdos, se crea un clima de desconfianza, que a la vez se transmite a otros inversionistas. “Pensarán: si ahora con ellos son así, mañana conmigo serán igual. Es preferible no invertir en este momento”, cuando el país necesita urgentemente de la inversión extranjera y nacional porque la inversión privada es la generadora de riqueza y empleos, que a su vez significa mayores ingresos fiscales”, agregó.

El economista Luis Membreño dijo que el problema de fondo en esto es que hay un compromiso por escrito, un contrato que debe ser respetado.

Afirmó que el Gobierno tenía todo el derecho de ir a un arbitraje y, luego de perderlo, de apelar, pero que una vez que se han agotado los procedimientos legales, deben honrarse los compromisos. “Buscar artificios legales para pasar la papa caliente a la siguiente administración no es correcto”, sostuvo.

Membreño sugiere que el Gobierno cumpla el contrato, permita que Enel capitalice su inversión en LaGeo y luego negocie con Enel para comprar parte de esta participación y mantener así la mayoría accionaria.