Somos sin lugar a dudas un ícono en materia de negociación, ejemplo mundial que la paz puede ser alcanzada por esta vía. Tenemos mucho que enseñarle al mundo, los Acuerdos de Paz son caso de estudio por facultades de Ciencias Políticas, Relaciones y Negocios Internacionales e Historia en diferentes universidades.

Año con año, arriban al norte de Morazán estudiantes y visitantes extranjeros con el propósito de conocer la Ruta de la Paz, su historia, las razones que dieron origen a la guerra salvadoreña narrada de primera mano por los actores de esta. Es curioso cómo extranjeros se toman el tiempo de estudiar a profundidad nuestra reciente historia. Siendo un ejemplo mundial, poseemos un diamante en bruto que hasta la fecha no hemos “pulido” de manera estratégica pensando en materia turística. El emblemático Perquín en Ruta de la Paz posee características óptimas para ser desarrollado buscando nuevos mercados; su historia, clima envidiable y lugares mágicos crean factores de “atracción” en la mente del visitante que despiertan ese interés en visitar el destino.

Aprovechando el atractivo histórico único que tiene Perquín, debemos ser creativos para obtener el mayor provecho de ese tesoro. Países como Italia, España, Alemania, entre otros, han desarrollado con éxito el Turismo Académico. Esta clase de turismo consiste en la permanencia de estudiantes extranjeros en centros de educación superior fuera del país de residencia.

En el caso italiano, solo para nombrar una de tantas universidades extranjeras que cuentan con campus internacional en Roma, se encuentra Trinity College. El campus central está ubicado en Hartford, Connecticut, EUA, abrió sus instalaciones en Roma en el año 1970, ofreciendo a estudiantes internacionales la experiencia de cursar un ciclo en la Ciudad Eterna.

El Turismo Académico genera impactos económicos directos, indirectos e inducidos. Los impactos directos son aquellos generados por el gasto de los estudiantes extranjeros en el lugar de destino. El impacto indirecto se genera a raíz de la demanda de bienes y servicios, incluyendo inversiones en bienes de equipo e infraestructura y los inducidos que son el incremento en empleo y salarios generados por el gasto turístico.

El Gobierno salvadoreño tiene la oportunidad histórica de convertir el norte de Morazán en una ciudad universitaria. El MITUR y MINED juegan un papel estratégico, deben facilitar a universidades extranjeras y nacionales la inversión en el norte de Morazán construyendo instalaciones de primer nivel aptas para recibir estudiantes de todo el mundo. Para ello, el destino debe ser suficientemente atractivo, el Gobierno debe realizar una significativa inversión en infraestructura de apoyo al turista, medio ambiente, mejora de productos y servicios locales, transporte de calidad, ordenamiento regional y el fomento de inversión en servicios.

¿Nos podemos imaginar lo magnífico que sería contar en El Salvador con una ciudad universitaria? Llena de vida, con servicios de calidad, oferta académica de primer nivel, con estudiantes nacionales, extranjeros, familiares que les visitan constantemente, demandando todo tipo de servicios. Invito al MITUR, y al gobierno central en general, a desarrollar una estrategia de nación para buscar el desarrollo del Turismo Académico que resulte en beneficio para el país en todo sentido.

Amemos a El Salvador, demostrémoslo.