Un gol del portugués Cristiano Ronaldo, en el minuto 86, permitió al Real Madrid marcharse con vida de Balaídos, en una eliminatoria que se le había puesto de cara al Celta de Vigo con los tantos de Mario Bermejo y Cristian Bustos pero que se le complicó con el gol del internacional luso.
 
José Mourinho aprovechó el partido para darle una oportunidad a algunos de los menos habituales -Varane, Carvalho, Essien, Modric-, pero el plan B no le funcionó al técnico portugués. Su equipo acusó en exceso la ausencia de los alemanes Khedira y Özil, ambos en el banco de suplentes.
 
El único disparo entre los tres palos de su equipo en el primer tiempo llegó en el minuto 1, con un tiro muy centrado de Di María que detuvo sin mayores dificultades Sergio lvarez. Ahí se murió el Real Madrid, más preocupado de defender que de atacar.
 
El portugués Cristiano Ronaldo era incapaz de entrar en acción, mientras su compatriota Pepe se desesperaba atrás por el peligro que creaban los laterales celestes Roberto Lago y Hugo Mallo, dos puñales para el francés Varane y el internacional lvaro Arbeloa.
 
Y es que el Celta no renunció en ningún momento a su fútbol de toque, aunque como más daño le hizo al Real Madrid fue corriendo. Los vigueses golpearon a su rival al contraataque, una de las armas más peligrosa de los de Mourinho.
 
En el minuto 15, el danés Krohn Dehli lanzó un balón para la carrera de Iago Aspas, quien sacó un preciso centro que Park, muy forzado, no aprovechó. En una acción similar, el internacional coreano volvió a rozar el gol en el minuto 39.
 
No fueron las únicas oportunidades del Celta en el primer acto. Ni tampoco las más claras. Cada córner fue un drama para el joven Adán. Bermejo y de nuevo el coreano Park cerca estuvieron de adelantar a su equipo con sendos cabezazos.
 
Reaccionó tras el descanso Mourinho, metiendo en el campo a Ozil. Con el alemán en el campo, el Real Madrid tuvo más el balón. Sin embargo, un error de Cristiano Ronaldo en el centro del campo lo aprovechó su rival para montar su enésimo contragolpe, ésta vez culminado con éxito por el veterano Mario Bermejo.
 
El tanto obligó a Mourinho a mover de nuevo ficha. El luso agotó la dinamita que le quedaba con la entrada del brasileño Kaká. La imagen de su equipo empezó a ser otra. Las ocasiones empezaban a llegar. Modric y Ronaldo, con un disparo lejano, probaron a Sergio, un seguro durante todo el choque.
 
El partido se fue cargando de la electricidad que necesitaba el Real Madrid, cada vez más dueño del duelo. Pero cuando mejor estaba sobre el campo, el Celta volvió a golpearle, con un espectacular remate desde fuera del área de Bustos, que acababa de entrar en el terreno de juego.
 
Con la eliminatoria muy cuesta arriba, los de Mourinho se lanzaron al ataque. El defensa Varane, lesionado, se puso como delantero centro, pero fue Cristiano Ronaldo quien dio vida a su equipo en la eliminatoria con un tanto en el minuto 85, después de un error del argentino Gustavo Cabral, que anulaba el fuera de juego del portugués.